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Trabajo de glúteo para mejorar tu suelo pélvico (y de paso mejorar la celulitis)

Trabajo de glúteo para mejorar tu suelo pélvico (y de paso mejorar la celulitis)

Los glúteos, “pompi” o culete también son una zona imprescindible a trabajar si estás interesada en tener un suelo pélvico tonificado y saludable. En nuestro cuerpo existen una serie de relaciones o vínculos dónde cada zona muscular condiciona a otras. Así que es importante que todas estén sanas y tonificadas para que todo funcione correctamente.

En el caso de la musculatura glútea, no solo cumple una función estética si no también funcional. Son los encargados de dar estabilidad y asegurar el correcto funcionamiento de nuestra pelvis, los órganos pélvicos y nuestro suelo pélvico.

Si te interesa explorar otras relaciones entre zonas de tu cerpo como el  vínculo existente entre abdomen y suelo pélvico pulsa aquí.

En este artículo te voy a explicar cómo detectar unos glúteos débiles, qué consecuencias puede tener esto y cómo fortalecerlos y tonificarlos con ejercicios respetuosos con nuestro suelo pélvico.

¿Cuáles son los síntomas de unos glúteos débiles?

Los glúteos son más que un aspecto visual. Son músculos vitales que permiten el movimiento y sostienen y equilibran nuestro cuerpo mientras caminamos, nos sentamos o nos mantenemos de pie.

Estos músculos se dividen en glúteo mayor, glúteo medio y glúteo menor, y su debilidad puede desencadenar problemas de movilidad y dolores en diversas áreas del cuerpo.

Algunos síntomas comunes de unos glúteos débiles incluyen:

  • Malas posturas: Afectan la alineación corporal, generando dolores en hombros, cuello, espalda, pelvis, caderas y rodillas, entre otros.
  • Dolor lumbar: Puede ser uno de los primeros indicios de glúteos poco ejercitados.
  • Dificultades de actividades cotidianas: Subir escaleras o levantarse de la silla pueden volverse complicadas.
  • Falta de equilibrio: La ausencia de entrenamiento de los glúteos puede afectar al equilibrio y predisponer a caídas o posturas deficientes.
  • Debilidad del suelo pélvico: mejorar la musculatura glútea mejora síntomas de suelo pélvico.
  • Incontinencia urinaria: La debilidad de los músculos glúteos puede afectar a la salud del suelo pélvico.

¿Cuánto tiempo necesito para fortalecer mis glúteos?

Como mínimo necesitarías dos meses para empezar a notar cambios relevantes en la musculatura de tus glúteos pero esto siempre dependerá de varias circunstancias, por ejemplo, en qué estado inicial se encuentra la musculatura.

Si tus glúteos están excesivamente débiles, tonificarlos te llevará algo más de tiempo y trabajo.

En realidad, no necesitas unos resultados inmediatos. Es más importante que introduzcas una serie de buenas prácticas y rutinas que sean constantes en el tiempo que machacarte durante 2 meses, conseguir la figura deseada y luego echarte a dormir.

La constancia te permitirá no solo mejorar el estado de los músculos glúteos si no también su mantenimiento.

Y para alcanzar esa constancia tienes que encontrar los ejercicios y rutinas que van más contigo. No todo el mundo puede permitirse 2 horas de ejercicio al día (aunque esto sería maravilloso).

Lo que sí puedes hacer es escoger la opción más inteligente y adaptada a los objetivos que quieres conseguir. Si quieres conseguir unos glúteos tonificados opta por caminar antes de coger el coche o el transporte público, opta por subir las escaleras en vez de coger el ascensor, opta por dar un paseo todos los días en vez de sentarte en el sofá a mirar el móvil. Estas son algunas ideas pero te invito a pensar en tus opciones y elegir la más sensata.

Ejercicios para glúteos y suelo pélvico

Es frecuente asociar el ejercicio de los glúteos únicamente con objetivos estéticos, pero ¿por qué debería esta motivación estética prevalecer sobre la importancia de un cuerpo sano y equilibrado?

Como suele ocurrir también con otras zonas, el afán de conseguir el cuerpo “perfecto” a veces conlleva a realizar ejercicios que pueden dañar la salud del suelo pélvico.

Por eso insisto que siempre busques ejercicios eficaces pero también respetuosos con tu cuerpo para poder lograr tus objetivos sin sacrificar tu salud.

Para ayudarte, te recomiendo estos 3 ejercicios para empezar a tonificar tus músculos del culete mientras cuidas tu suelo pélvico.

  1. Puente de glúteos:

 Túmbate en el suelo boca arriba con las piernas dobladas, rodillas al techo y plantas de los pies apoyadas en el suelo. Las piernas separadas a la anchura de tus caderas. Eleva tu pelvis hacia el techo y mantén la postura unos segundos. Repite este ejercicio varias veces. Puedes avanzar en su intensidad usando una cinta en tus muslos que intentas separar. Realizar el ejercicio de hip thrust con goma en tu gym o incluso con barra.

  1. Sentadillas:

 Coloca tus pies abiertos a la anchura de tu pelvis o algo más abiertos si estás cómoda o incluso más para realizar sentadilla sumo. Los pies planos apoyados sobre el suelo.

Dobla las rodillas llevando el culete hacia el suelo. La altura la decides tú en base a cómo te encuentres cómoda, aunque lo suyo es que bajes lo que puedas. Mantén la espalda elongada y ligeramente inclinada hacia delante. Fíjate que las rodillas estén alineadas con los pies y que no los sobrepasen ni se junten.

Puedes avanzar en su intensidad cogiendo una mancuerna entre tus manos, una kettle o incluso usando una barra con peso en tus hombros.

Si quieres ver cómo realizar correctamente una sentadilla, respetando tu suelo pélvico mira este video de mi canal de youtube.

  1. Subir al cajón

Utiliza un cajón o plataforma estable y resistente de unos 50 cm (también valdría una silla).. Asegúrate de que pueda soportar tu peso. Párate frente al cajón y sube y baja de frente del mismo, activando tus glúteos y cambiando de pie. Puedes subir de lateral si lo deseas también y cambiar de lado.

Puedes avanzar en intensidad y realizarlo con peso extra, hacerlo más rápido o incluso impulsarte explosivamente y subir de un salto si tu suelo pélvico te lo permite.

Recuerda realizar estos ejercicios a diario junto con las opciones más saludables para cuidar de tu cuerpo y tu suelo pélvico.

Aprende a cuidar también a hacer abdominales de la manera correcta aquí.

Y si quieres aprender más sobre cómo entrenar y conocer cómo realizar ejercicio de fuerza sin dañar tu abdomen ni tu suelo pélvico, adquiere mi curso online Suelo Pélvico en el Entrenamiento de Fuerza, con los 8 pasos imprescindibles para no hacerte daño aquí.

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Diástasis abdominal. Qué es y cómo tratarla

Diástasis abdominal. Qué es y cómo tratarla

En el artículo de hoy te voy a hablar de la diástasis abdominal o de la separación de los rectos abdominales. Si esto te suena a chino tienes que quedarte a leer el artículo. La diástasis es una afección muy común en las mujeres y, si no es tratada, puede conllevar a serios problemas para la salud femenina.

 Cuando hablo de rectos abdominales me refiero a la musculatura del abdomen, la más superficial y es la que igual conoces como “tableta de chocolate”, la que se marca fácilmente y que la tienen muchos deportistas y algunos de tus actores favoritos.

 Estos músculos que son los rectos están unidos por una fascia/membrana y esa fascia se puede separar. La separación entre ellos es lo que se conoce como diástasis abdominal.

 Esta separación ocurre de forma fisiológica en el embarazo. Es decir, para que nuestro abdomen se pueda distender y que nuestra tripa pueda crecer en función de las necesidades de crecimiento de nuestro bebé ocurre una separación de esa zona, permitiendo que la tripa se distienda.

 A veces, esta separación tras unos meses después del parto vuelve a su estado original. Pero no siempre ocurre así y la diástasis abdominal no vuelve a su estado original o empeora, ya sea por falta de tratamiento, por realizar ejercicio inadecuado, por coger peso o por un largo etcétera.

La diástasis abdominal es una separación de los músculos rectos del abdomen que puede suceder durante el embarazo y se puede identificar mediante un autoexamen palpando el ombligo.

 

Test para saber si tienes diástasis abdominal

 Lo ideal sería evaluar el estado de tu musculatura abdominal y tu diástasis con un ecógrafo ya que con eso podríamos tener más datos sobre el estado del tejido, medir la distancia exacta entre los rectos, valorar la contracción y respuesta de los músculos abdominales, ver si tu abdomen es funcional e incluso enseñarte a realizar los ejercicios adecuadamente.

 

Pro para que tú puedas hacer una primera valoración en casa voy a explicarte cómo realizar un sencillo test manual. Así podrás hacerte un ligera idea de si necesitas ayuda o no…

 Túmbate en el suelo sobre una esterilla o colchoneta. La superficie que elijas debe estar dura.

 Levanta la cabeza y observa tu abdomen. Si surge una especie de “cresta”, “alien” o “abultamiento” alrededor, por encima o por debajo de tu ombligo esto puede ser la primera señal de diástasis.

 Baja ahora la cabeza y pon dos dedos aproximadamente 2-3 cm por encima de tu ombligo. Ahora intenta incorporarte un poquito. Si tus dedos se hunden esto indica que existe una separación y, por lo tanto, hay diástasis.

 Hasta los 2 cm esta separación no se considera patológica, aunque también hay que valorar el estado del tejido y abdomen en general como te decía antes. A partir de 2- 2,5cm sería una diástasis leve y si se acerca a los 4 cm o más de distancia entre los rectos se considera grave, incluso quirúrgica (aunque he visto muchas diástasis horribles mejorar en consulta)

 Además de esto que es muy general hay que tener en cuenta otros factores como la profundidad del hundimiento, la tensión muscular y qué síntomas lleva asociados.

 

¿Qué puede confundirse por una diástasis abdominal?

 La diástasis abdominal se puede confundir con una hernia, puede conllevar a confusión en el diagnóstico.

 Tanto la diástasis como la hernia pueden presentar un abultamiento en la zona abdominal. Muchas veces suceden ambas.

 Pero hay que tener en cuenta que aunque ambas condiciones impliquen la separación de los músculos abdominales, en el caso de la diástasis los músculos se separan sin que haya una ruptura de la pared abdominal. Mientras que en una hernia existe un agujero en la pared muscular por la que puede protruir algún órgano interno. El cirujano es el profesional adecuado para valorar y diagnosticarte una hernia umbilical o abdominal.

 En el caso de una hernia es frecuente que la solución sea realizar una operación quirúrgica. Esto no siempre es recomendable en el caso de una diástasis o a menos no es el tratamiento de elección en primer lugar o sin ir acompañada de un adecuado tratamiento de fisioterapia.

 La diástasis abdominal es un sobre estiramiento o distensión que proviene de la debilidad muscular, el desequilibrio postural y otras costumbres mal adquiridas convertidas en rutina para tu cuerpo.

 En la mayoría de los casos para corregir una diástasis es necesario cambiar la alineación de nuestro cuerpo, corregir malas posturas y hábitos, así como realizar una serie de ejercicios específicos adecuados y una alimentación que mejore la calidad de los tejidos.

 Si necesitas ayuda con tu diástasis, escríbeme por whatsapp aquí y te cuento sobre mi métodos DRAS. Si prefieres de forma online o no eres de Alcalá de Henares o Guadalajara, mira mi curso de Abdomen AS para conseguir un abdomen funcional con el paso a paso con ejercicios y consejos específicos para prevenir y tratar esta afección. Toda la info aquí.

 

¿Qué órganos pueden ser afectados por una diástasis abdominal y qué consecuencias tiene?

 Habíamos dicho que la diástasis abdominal es la separación de los músculos rectos del abdomen.

 Cuando los músculos abdominales se separan los intestinos, el útero y otros órganos pélvicos sólo tienen una delgada banda de tejido conectivo al frente para mantenerse en su lugar.

 Esto quiere decir que su función se verá afectada causando diversos problemas de salud como:

 

 Por eso es tan importante conocer una serie de ejercicios especialmente recomendados y adecuados si sufres de Diástasis Abdominal o quieres prevenirla.

 De esta manera podrás evitar los anteriores problemas y mejorar la función de los abdominales y del suelo pélvico.

 Olvídate de los típicos ejercicios para el fortalecimiento del core y los abdominales de “toda la vida”. Nada de abdominales tipo crunch, tablas o, incluso, sentadillas si no las haces correctamente. Puedes empezar por aquí.

 Si no haces los ejercicios adecuados y de la manera adecuada puede que sin saberlo estés empeorando tu diástasis abdominal.

 “Se recomienda evitar ciertos ejercicios abdominales inadecuados, especialmente cuando estamos en casa sin supervisión profesional”.

  Aprende a prevenir y tratar la diástasis abdominal en mi curso Abdomen As, con el paso a paso para conseguir un abdomen funcional y dónde te enseño todos los consejos y ejercicios que doy a mis pacientes.

ARANTXA SALDISE

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Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Si hablamos de pérdidas de orina, di no a las compresas

Si hablamos de pérdidas de orina, di no a las compresas

Las pérdidas de orina son un tema preocupante para las mujeres de todas las edades y condiciones.

Algunas personas piensan que afectan solo a personas mayores o a mujeres con hijos pero lo cierto es que todas tenemos riesgos si no ponemos una serie de medidas para prevenirlas.

Hace años la única solución que parecía que existía era el uso de compresas para no manchar ropa y asientos y sentir la seguridad que brindaba este recurso.

Pero ahora existen muchas otras soluciones que te explicaré en este artículo.

Desventajas de las compresas para la mujer

Inicialmente utilizadas para los períodos menstruales de las mujeres durante años, éstas también han sido utilizadas para las pérdidas de orina.

Las compresas están compuestas de varias capas de plásticos y celulosa que absorben y retienen los líquidos.

Ya sabemos lo perjudicial que es el plástico para el medio ambiente y su permanencia en el tiempo debido a su durabilidad.

Esto debería ser razón suficiente para evitar su uso a toda costa.

Pero además, varios profesionales de la salud, desaconsejan su uso debido a la asociación fundamentada de que  tener un objeto mojado, ya sea de sangre u orina,  pegado a nuestras partes íntimas durante un espacio de tiempo puede producir que los microorganismos como bacterias y hongos proliferen y causen una serie de problemas como infecciones de orina o cándidas.

Por no hablar del gasto económico que su uso continuado supone.

Si aún así quieres sentirte segura y utilizar alguna protección, yo te aconsejo las siguientes.

Alternativas a las compresas de plástico para la regla

Estas opciones que aquí te dejo son recomendadas para tus periodos menstruales, no para las pérdidas de orina. Más tarde, en el siguiente apartado te contaré el por qué.

1.- Compresas de tela: No irritan ni afectan al ph vaginal (siempre que cuides el detergente con qué las lavas), transpiran más que las de plástico y son reutilizables. Además vas a encontrar en el mercado una gran variedad e incluso te las puedes hacer tú misma con tela como se ha hecho toda la vida. Eso sí, necesitarás varias dependiendo de la duración y cantidad de periodo que tengas.

2.- Copa menstrual: Es mi opción preferida, compaginada con la siguiente. Tiene varias ventajas: es reutilizable, se limpia fácilmente y no ocupa nada de espacio. Como desventajas es posible que a alguna no le agrade o su cuerpo la rechace, a veces cuesta un poco aprender a insertarla o retirarla (tu fisio de suelo pélvico puede ayudarte con ello seguro, también puedes ver mi video explicativo aquí). Si tienes prolapso o el suelo pélvico debilitado es posible que te cueste encontrar una que te vaya bien que no quede fuera y seas capaz de sujetarla.

Si quieres ver la que yo misma uso desde hace años clica aquí. Además puedes aprovechar el 20% de descuento en todos sus productos añadiendo el código ennafisio31

3.- Bragas menstruales: Mi opción favorita cuando corro o hago deporte, para dormir o para los últimos días en los que mancho menos. Cómodas, efectivas y quedan como un guante. Si quieres mi recomendación escríbeme y te cuento: arantxa@arantxasaldise.com

Si tienes pérdidas de orina no uses compresas. Ni de plástico, ni de tela

 Seguro que te sientes sorprendida ante esta afirmación pero es importante que empieces a ver desde otra perspectiva el uso de compresas y cómo esa sensación de seguridad que te dan es, en definitiva, perjudicial.

Cuando llevas compresas le estás diciendo a tu cuerpo que no se esfuerce y que no necesita trabajar para impedir la salida del pis. Total, si se escapa un poco no pasa nada. Llevas una compresa que te protege.

Tu cuerpo responde a este mensaje relajando tu suelo pélvico con lo que este se va debilitando más y más.

Por eso dejar de usar las compresas puede ayudarte a salir de tu zona de confort y trabajar consciente e inconscientemente tu suelo pélvico.

La solución a las pérdidas de orina no son las compresas. Por eso aquí te cuento las soluciones que puedes darle:

  • Ejercicios específicos para tonificar y fortalecer los músculos del suelo pélvico. Los mejores los encuentras en mi curso de Tu Gym Pélvicopara mejorar o evitar las pérdidas de orina. Un básico que toda mujer debería conocer y aprender. Echa un ojo a mi curso aquí.
  • Una correcta postura y costumbres a la hora de ir al baño. Te lo cuento todo en este artículo
  • Trabaja mano a mano con un profesional cualificado de suelo pélvico y si tiene años de experiencia ¡mejor! Para trabajar conmigo directamente contáctamepor whatsapp aquí.

Espero que este artículo te haya ayudado y de nuevo te animo a que dejes las compresas, aunque te dé miedo ya que será el primer paso para empezar a fortalecer tu suelo pélvico. ¡Obvio tendrás que hacer otras cosas! Te dejo un último vídeo para inspirar aún más ese cambio en tu vida. Puedes verlo aquí

ARANTXA SALDISE

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Arantxa Saldise
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