El suelo pélvico femenino es una estructura compleja, integrada en el complejo abdómino lumbo pélvico (CALP), importante y profundamente conectada con la calidad de vida de la mujer. Aun así, suele ser un área envuelta en silencios, tabúes o desinformación.
Muchas mujeres aprenden a convivir con síntomas que creen “normales” por haber sido madres, por la edad, por su tipo de trabajo o por los deportes que practican. Pero normal no es sinónimo de habitual.
La fisioterapia de suelo pélvico es una parte especializada de esta ciencia (fisioterapia) que acompaña a la mujer a lo largo de su vida: desde la adolescencia hasta la mujer adulta, pasando por embarazo, posparto, mujer deportista, menopausia, etcétera.
¿Qué es la fisioterapia de suelo pélvico?
Es el área de la fisioterapia enfocada en evaluar, tratar y prevenir disfunciones relacionadas con la salud femenina. Su objetivo no es sólo corregir o evitar síntomas, sino devolver el equilibrio, fuerza, movilidad, sensibilidad y bienestar de la mujer.
Una consulta incluye:
- Valoración personalizada (postura, respiración, abdomen, movilidad costal y pélvica, tono y fuerza muscular y un largo etcétera).
- Historia clínica detallada.
- Técnicas de fisioterapia y valoración internas y externas (siempre con consentimiento y explicación previa).
- Reeducación muscular para activar o relajar según lo que necesite cada mujer.
- Liberación de puntos dolorosos, contracturas y bloqueos.
- Trabajo postural y respiratorio, claves para recuperar la función del periné.
- Ejercicios y pautas personalizadas en consulta y para casa.
- Educación y reeducación en hábitos de la vida diaria (ir al baño, cargar pesos, deporte, posturas del día a día…).
- Etcétera.
Motivos de consulta más frecuentes para acudir
A continuación encontrarás cada caso ampliado, explicando qué siente la paciente, por qué ocurre y por qué la fisioterapia puede ayudar.
1. Durante el embarazo
Motivos de consulta habituales:
- Dolor lumbar, en el pubis o en la pelvis.
- Sensación de presión o pesadez vaginal.
- Miedo a posibles desgarros.
- Dudas sobre masaje perineal.
- Pérdidas de orina, gases o heces.
- Prevención de cara al post parto.
- Dudas sobre qué actividades o ejercicios realizar.
- Distensión o diástasis abdominal
Por qué acudir
Durante el embarazo el cuerpo cambia rápido: aumenta el peso, se distiende el abdomen, crece el útero, se modifica la postura y las hormonas vuelven los tejidos más laxos. Todo esto puede debilitar el suelo pélvico o sobrecargarlo.
La fisioterapia ayuda a:
- Preparar los tejidos para el parto, reduciendo el riesgo de desgarros.
- Mejorar la movilidad de la pelvis para facilitar el nacimiento.
- Enseñar técnicas de respiración y pujos fisiológicos que protegen el periné.
- Aliviar dolores y tensiones típicas del embarazo.
- Prevenir disfunciones de abdomen y suelo pélvico tras le parto.
Llegar preparada te da información, control y seguridad.
2. Posparto: recuperación consciente
Motivos de consulta habituales:
- Sensación de bulto o pesadez vaginal.
- Dificultad para controlar gases, heces u orina.
- Dolor en cicatriz de episiotomía, desgarro o cesárea.
- Miedo a retomar relaciones sexuales o el deporte.
- Sospecha de diástasis abdominal.
- Dolor en las relaciones.
- Distensión vaginal.
- Sensación de falta de contracción y control del suelo pélvico.
Por qué acudir
El posparto es una etapa sensible, donde el cuerpo pasa por una recuperación profunda aunque muchas veces “no se vea”.
La fisioterapia permite:
- Evaluar el estado real del suelo pélvico y de la faja abdominal, así como de todo el CALP (complejo abdómino lumbo pélvico).
- Tratar cicatrices para evitar molestias o dolores presentes o futuros.
- Trabajar la diástasis abdominal si existe.
- Recuperar la fuerza y la coordinación de los músculos del abdomen y suelo pélvico.
- Volver al deporte de forma segura y progresiva.
- Mejorar y evitar los síntomas y disfunciones del suelo pélvico, como pérdidas de orina, prolapso, dolor, etcétera.
No tienes que aceptar vivir con molestias después de ser madre.
3. Escapes de orina o urgencia miccional
Síntomas frecuentes:
- Escapes con los esfuerzos: toser, correr, vomitar, estornudar, reír, cargar peso, etcétera.
- Tener que localizar siempre un baño cerca o de camino por miedo a no llegar.
- Escapes por urgencia y falta control.
- Vergüenza en situaciones sociales o deportivas.
- Sensación de no poder controlar el pis o escape inminente.
- Necesidad de usar compresa o salvaslip.
Por qué acudir
Las pérdidas de orina NO son algo normal, en ninguna edad, ni aunque sea puntual o una gotita. Es un signo de que algo no está funcionando bien en el sistema de continencia.
La fisioterapia ayuda a:
- Reeducar el control y activación muscular del suelo pélvico.
- Coordinar el abdomen y la respiración, así como todo el CALP para evitar presiones excesivas.
- Mejorar hábitos urinarios que suelen empeorar los síntomas.
- Aprender técnicas para que disminuyan o desaparezcan los síntomas.
Puedes recuperar el control y la seguridad.
4. Dolor pélvico, menstrual o dolor en las relaciones sexuales
Motivos de consulta habituales:
- Dolor en las relaciones que afecta en diferentes esferas.
- Menstruaciones intensas con dolor incapacitante.
- Dolor en la zona vulvar, perineal o suelo pélvico profundo, ya sea por cicatrices o hipertonías. Por ejemplo, dolor o incapacidad al colocarse un tampón o la copa menstrual.
- Contracturas o puntos gatillos que provocan molestias, al sentarse, en alguna actividad…
Por qué acudir
El dolor íntimo es un problema silenciado pero muy frecuente. No aparece “porque sí”: a menudo está relacionado con hipertonía muscular, cicatrices, tensiones, bloqueos o inflamación crónica.
La fisioterapia puede ayudar a:
- Relajar músculos hipertónicos.
- Desensibilizar tejidos dolorosos.
- Mejorar la lubricación y la vascularización.
- Reeducar el patrón de movimiento y respiración para reducir el dolor, entre otras cosas.
El dolor no es algo con lo que tengas que convivir.
5. Prolapsos o sensación de peso vaginal
Los síntomas frecuentes son:
- Sensación de peso o de tener “algo en la vagina”.
- Molestia al estar de pie mucho tiempo o al cargar peso, así como en atún esfuerzo..
- Dificultad para realizar ciertas actividades físicas.
- Bulto dentro o fuera de la vagina.
- Dificultad para defecar o estreñimiento.
Por qué acudir
Un prolapso no siempre requiere cirugía, especialmente si se trabaja en fases iniciales.
La fisioterapia puede:
- Mejorar el soporte del suelo pélvico.
- Aumentar el tono, la fuerza y la coordinación.
- Reducir síntomas y mejorar la calidad de vida.
- Enseñar cómo moverse sin aumentar presión hacia abajo.
Con el tratamiento adecuado, puedes dejar de tener molestias y sentirte segura.
6. Deportistas (impacto, fuerza, HIIT, running,etc)
Refieren a menudo:
- Escapes durante un entrenamiento. Como correr, comba, doble salto, salto al cajón, zumba…
- Abdomen que protruye al hacer abdominales.
- Dolor o sensación de peso en la pelvis tras entrenar.
- Necesidad de entrenar con compresa o salvaslip.
- Pérdida del control de los esfínteres en algún momento del entrenamiento.
- Como un “alien» o “cresta” en el centro del abdomen.
Por qué acudir
El impacto repetido y las cargas mal gestionadas pueden sobrecargar o debilitar tanto el suelo pélvico como la musculatura abdominal.
La fisioterapia puede ayudar a:
- Evaluar la postura, la técnica respiratoria y de activación muscular.
- Enseñar a gestionar presiones durante el esfuerzo.
- Prevenir lesiones y mejorar el rendimiento.
- Disminuir o evitar los síntomas descritos.
Un buen control del suelo pélvico y abdomen es clave para trabajar todo el cuerpo adecuadamente..
7. Menopausia y perimenopausia
Las mujeres habitualmente refieren:
- Sequedad y/o molestias en las relaciones.
- Mayor urgencia urinaria o escapes.
- Sensación de debilidad en el abdomen y/o suelo pélvico.
- Cambios en el trofismo vulvar (apariencia).
- Disminución de la libido.
- Sensación de peso o bulto en la vagina.
Por qué acudir
Los cambios hormonales reducen la tonicidad muscular y la hidratación de los tejidos, pero esto tiene solución.
Desde la fisioterapia podemos:
- Reforzar el tono y fuerza muscular.
- Mejorar la lubricación y el trofismo.
- Reducir síntomas urinarios y vaginales.
- Mejorar o evitar el descenso de órganos, así como retrasar la cirugía.
La menopausia no tiene por qué vivirse con renuncia alguna.
8. Antes y después de cirugías uro-ginecológicas
Motivos de consulta habituales:
- Miedo a la cirugía o necesidad de posponerla.
- Dolor o cicatrices.
- Falta de control muscular.
- Dificultad para volver a la vida o actividad normal.
Por qué acudir
Un buen tratamiento pre y postoperatorio acelera la recuperación y evita problemas secundarios.
La fisioterapia ayuda a:
- Preparar los tejidos para la cirugía.
- Tratar cicatrices y contracturas.
- Recuperar la función muscular y la movilidad.
- Llegar en las mejores condiciones a la cirugía.
- Acelerar y mantener los resultados deseados.
Conclusión
Cuidar tu suelo pélvico es cuidar tu bienestar, tu energía, tu comodidad diaria y tu calidad de vida. No importa la etapa de la vida en la que estés: embarazo, posparto,mujer deportista, menopausia o simplemente por prevención; tu cuerpo siempre agradece que lo escuches a tiempo.
La fisioterapia de suelo pélvico no es solo un tratamiento; es una forma de acompañarte para que entiendas tu cuerpo, recuperes su equilibrio y vuelvas a sentirte segura, libre y en control.
Si has leído este artículo y te has identificado con alguna de las situaciones descritas, no esperes a que el malestar avance. Una valoración especializada es el primer paso para mejorar.
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Puedo acompañarte de diferentes maneras:
1. Reserva tu cita conmigo (online o presencial)
Estoy aquí para acompañarte y diseñar un plan personalizado para ti. Puedes contactar al email: arantxa@arantxasaldise.com o escribirme a mi WhatsApp profesional para agendar una consulta.
Si no sabes por dónde empezar, pregúntame. Te ayudaré a elegir el mejor camino según tus necesidades.
- A través de una valoración y auto-exploración guiada
Desde la comodidad de tu casa, sin necesidad de agendar sesión. Para ello tienes dos opciones:
- Mi curso de autoexploración con mi feedback personalizado. Sigues mi paso a paso, rellenas la historia clínica y me envías la misma junto con los datos obtenidos de la autoexploración. Con todo ello, yo estudio bien tu caso y te cuento vía email por dónde empezar a trabajar y mis recomendaciones.
- Mi curso de autoexploración de abdomen y suelo pélvico para que aprendaa a explorarte y conozcas el estado de tu abdomen y suelo pélvico. El autoconocimiento es el primer paso para tu recuperación. En este caso no me mandas nada ni estudio tu caso. Pero tranquila que detectarás tú misma qué tienes.
3. Empieza por alguno de mis cursos online
Si te apetece comenzar desde casa, paso a paso, con mi guía tengo formaciones completas y específicas según la etapa en la que te encuentres para ti AQUÍ.

ARANTXA SALDISE
Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.