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Hábitos de verano para tu suelo pélvico

Hábitos de verano para tu suelo pélvico

El verano trae consigo días soleados, temperaturas cálidas y la tentación de sumergirse en piscinas, lagos u océanos.

Sin embargo, para mujeres conscientes de la importancia de la salud de su suelo pélvico es una temporada en dónde mirar con lupa los nuevos hábitos que adquirimos debido al cambio de rutina.

Desde el impacto de la natación en el suelo pélvico hasta la importancia de  mantenerse hidratada.

En verano es muy importante prevenir para luego no tener que curar después..

Los deportes de agua y el suelo pélvico

La natación siempre ha sido una de las opciones más populares para personas que están empezando a ejercitarse, tienen alguna lesión o disfunción, incluso como rehabilitación porque reduce el riesgo de lesiones, es de bajo impacto y es una forma eficaz de desarrollar fuerza muscular.

Pero, ¿qué pasa en el caso del suelo pélvico?, ¿es recomendable?, ¿incluso cuando tienes algún problema como son las pérdidas de orina o el descenso de órganos?

Pues, en principio, los deportes de agua, incluida la natación también son recomendables para personas con un suelo pélvico debilitado.

Obviamente que tendrás que tener cuidado en que la técnica sea adecuada y no sea muy agresiva pero ten en cuenta que se va  a reducir el peso de los órganos en el suelo pélvico y, por ello, reduce el impacto que estos puedan tener sobre él.

Así que has decidido evitar ejercicios aeróbicos como la zumba, el step o el aerobic por problemas en el suelo pélvico quizás quieras considerar empezar unas clases de aquaerobic adaptado.

Y por supuesto, no te prives de tus chapuzones en la playa o piscina. ¡Son una maravilla!

Eso sí, mujeres que recién hayan dado a luz o pacientes que hayan sufrido recientemente una cirugía abstenerse… por un tiempo, hasta que el médico o tu matrona te de el ok.

Y si sufres de cistitis recurrente puede que te interese leer este artículo “Cistitis. ¿Tienes el suelo pélvico preparado para este verano?”

Ejercicios de suelo pélvico aptos para la playa

Vale, ahora que ya tienes claro que nadar es un ejercicio maravilloso que practicar en los meses de verano incluso teniendo un suelo pélvico debilitado, te estarás preguntando qué otros ejercicios puedes hacer.

 Porque, oye, quizás lo tuyo no es el agua. Te da frío, no sabes nadar o simplemente no lo disfrutas.

Así que si eliminamos la natación y los ejercicios aeróbicos en el agua, ¿qué nos queda que sea seguro para el suelo pélvico en verano?

Pues, primero te tengo que decir que cualquiera de los ejercicios, pautas y recomendaciones que encuentras en “Tu gym pélvico”son aptos para ejercitar en la playa, casita de campo o en el airbnb que hayas alquilado.

¡Los puedes hacer en cualquier sitio, son recomendados especialmente para reforzar y trabajar el suelo pélvico y para cualquier mujer!

(Si tienes dudas sobre tu caso siempre puedes consultarme directamente en arantxa@arantxasaldise.com)

Los ejercicios para el suelo pélvico son maravillosos, fáciles y se pueden hacer en cualquier lugar pero si quieres variedad otras opciones pueden ser: caminar, hacer elíptica o patinar.

Algo tan fácil como mover esas piernas.

Y en verano, puedes pasear por la playa mientras las olas cubren tus pies descalzos  o hacer rutas sencillas por la montaña o incluso descubrir la historia y arquitectura de esa ciudad que hace tanto tiempo que querías visitar.

Pero cuando vayas a pasear no te olvides de hidratarte, ¡y esto es importante!, porque si hay un riesgo que prevenir en verano y que también puede afectar a tu suelo pélvico, es la deshidratación.

La importancia de hidratarse para un suelo pélvico sano

En verano, al hacer más calor, la temperatura de nuestro cuerpo también aumenta.

Para equilibrar esto, nuestro cuerpo pone en marcha su sistema de ventilación para bajar la temperatura. Esto es, el sudor. Nuestros poros se abren y empiezan a segregar líquido.

Líquido que, por tanto, se tiene que reponer. Ya que, de lo contrario, si nuestras reservas de agua empiezan a agotarse el cuerpo no podrá ejercer muchas funciones que son vitales y que requieren de líquido.

Por ejemplo, el agua es necesaria para eliminar desechos del cuerpo. Tanto en forma líquida como sólida. Sí, en efecto, tus heces están compuestas de agua.

Pero, si te deshidratas, tus heces empezarán a compactarse y a perder la lubricación necesaria para salir del intestino y proceder a su eliminación. Y esto, amiga, no es nada bueno para tu suelo pélvico.

Tienes que evitar empujar y seguir una serie de buenas prácticas cuando vas al baño. Si no sabías esto tienes que leer mi artículo “Cómo ir al baño y no dañar tu suelo pélvico”  dónde te hablo de ello.

Además la deshidratación no ayudará a tus pérdidas de orina, ni a tus infecciones o riñones sino todo lo contrario.

Vamos, que tienes que beber agua.

Si no te gusta el agua, puedes ponerle un chorrito de limón o tomar infusiones herbales frías. Evita refrescos, alcohol y zumos sobre todo los industriales.

Si tu problema son las Cistitis te recomiendo mi artículo del verano pasado sobre ellas. Puedes leerlo aquí.

Espero que estos consejos te ayuden a pasar un verano más seguro y saludable y que sigas cuidándote incluso en esta temporada tan calurosa y llena de cambios.

 

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Dispareunia: cuando el dolor afecta a tu sexualidad

Dispareunia: cuando el dolor afecta a tu sexualidad

La dispareunia es una condición silenciosa que ha afectado la calidad de vida y el bienestar físico, mental y emocional de la mujer durante, me atrevería  a decir, toda nuestra existencia como seres humanos.

En este artículo en el que quiero complementar lo que ya vimos en este otro artículo “Dolor en las relaciones o hipertonía del suelo pélvico”, quiero que tengas las claves para reconocer si la sufres, si estás en una de las etapas más comunes para sufrirla y qué puedes hacer para disfrutar plenamente de tu sexualidad y eliminar cualquier problema subyacente que tengas.

¿Cómo sé si tengo dispareunia y tipos de dolor?

Si sientes dolor en las relaciones sexuales, tienes dispareunia.

La dispareunia es el dolor recurrente durante o después de haber mantenido relaciones sexuales. Este dolor puede sentirse desde muy intenso y desagradable, hasta ardor/quemazón, escozor y/o pinchazos. Además el dolor puede ser externo o interno, más superficial o más profundo.

Y en relación a esto último, podemos distinguir entre dos tipos de dispareunia en relación con la localización del dolor:

Superficial o externo, dónde el dolor se experimenta en la entrada de la vagina (introito), y la profunda o interna, que se siente más al fondo durante la penetración.

Estos dos tipos de dolor pueden ser originados por diferentes causas y, por ello, su solución  y tratamiento es diferente.

Resumiendo, si tienes algunas de las siguientes sintamologías durante o después del sexo sufres dispaurenia. Veamoslas una a una: 

  • Sensaciones de ardor o irritación: en casos de irritación incluso puede aparecer algo de sangrado vaginal.
  • Tensión muscular del suelo pélvico: pueden aparecer molestias y/o dolor en varias áreas de la pelvis como el área perineal, o dolor referido como el abdomen inferior o parte baja de la espalda. Además es posible experimentar contracciones involuntarias durante el coito lo que puede aumentar el dolor y malestar.
  • Malestar emocional asociado con el acto sexual: lo cual puede menguar la capacidad de disfrutar del acto sexual y disminución del deseo sexual. E, incluso, causar ansiedad y querer escapar de este tipo de situaciones.

 Ten en cuenta, además, que el dolor puede durar horas pero también días.

 

¿En qué etapas es más frecuente que sufras dispareunia?

 

Existen dos periodos en la vida de la mujer en la que esta sufre cambios significativos en el cuerpo y estos repercuten en su salud sexual.

 El postparto y la menopausia.

 En el postparto el cuerpo experimenta una serie de cambios físicos y hormonales, disminución de estrógenos, que hacen que los tejidos se vuelvan más finos y puedan dañarse más fácilmente. Además hay una disminución de la líbido y por lo tanto, tenemos menos lubricación que facilite el coito. A eso necesitamos añadirle la posibilidad elevada (por desgracia) de haber sufrido una episiotomía (corte en el suelo pélvico en el parto) y desgarros que producen puntos de tensión y cicatrices que debemos tratar para evitar el dolor. Así como haber dado a luz por cesárea, que en algún caso también puede ser el origen de esos síntomas.

 En la menopausia, también existe una disminución de los niveles de estrógeno y, al igual que en el postparto esto conlleva al adelgazamiento de la mucosa vaginal, pérdida de elasticidad y sequedad vaginal, aumentando el riesgo de dispareunia.

 Otros casos pueden darse en mujeres que sufren infecciones de orina recurrentes o que han pasado por tratamientos oncológicos recientemente.

 

¿Se puede prevenir la dispareunia?

 Desgraciadamente no es una condición que se pueda prevenir en exceso. Más allá de lo que siempre os aconsejo, tener una buena propiocepción y control de tu suelo pélvico, así como tonificarlo y fortalecerlo en su justa medida.

 Y esto es, como bien sabrás,  tener un suelo pélvico sano y tonificado. Para esto no te pierdas mi curso de Tu Gym Pélvico .

Por supuesto, tienes que mantener una comunicación abierta y sincera con tu pareja acerca de tus necesidades e impedimentos sexuales. Obligarse a tener relaciones o que nos obliguen no es la solución bajo ningún contexto.

Ser consciente del tipo de dolor que estás experimentando y encontrar su causa para poder tratarlo es algo totalmente imprescindible. Dependiendo de si el dolor tiene una raíz u otra tienes que buscar ayuda de diferentes profesionales sanitarios: matronas, ginecólogas, psicólogas y fisioterapeutas o, muchas veces, una mezcla de todos.

Te voy a hablar de la parte que me toca y cómo abordamos una dispareunia nosotros los fisioterapeutas especializados en suelo pélvico.

 ¿Cómo trata un fisioterapeuta una dispareunia?

 Dependiendo de la causa del dolor los diferentes profesionales pueden ayudarte con terapia hormonal, por ejemplo, alguna crema para evitar la sequedad vaginal recetadas por tu ginecóloga o matrona, o incluso terapia dirigida por una psicóloga que trabaje todos esos factores emocionales que están afectando tu vida sexual y tu relación en pareja, así cómo los posibles traumas del embarazo, parto y postparto.

Nosotros los fisios nos vamos a centrar en la terapia física para mejorar la salud de tu suelo pélvico.

Esto incluye, dependiendo siempre del tipo de dolor, de una serie de ejercicios centrados más en la relajación que en la contracción, ejercicios y técnicas respiratorias, masaje y liberación miofascial así como tratamiento de las zonas de tensión o puntos gatillo, diversas movilizaciones, el uso de la vibración como terapia y por supuesto la radiofrecuencia.

Para mí ha sido maravilloso el uso de la tecnología Indiba. Indiba es una radiofrecuencia para estimular la regeneración celular y mejorar la circulación sanguínea en el área pélvica, reduciendo la inflamación, aliviando el dolor y mejorando la función muscular.

Cuando se aplica en el suelo pélvico, esta terapia ofrece una serie de beneficios notables: Disminuye el dolor, Disminuye el edema y la inflamación, Aumenta la proliferación celular, Mejora la cicatrización, Disminuye el dolor agudo, Mejora las fisuras anales, Disminuye hematomas, Mejora la hidratación, Mejora el colágeno y Disminuye los espasmos musculares o lo que es lo mismo: la hipertonía.

Si quieres agendar una consulta de valoración para pautar tu tratamiento conmigo o mi equipo escríbeme aquí.

Si prefieres probar por tu cuenta usando la vibración como terapia, mira en mi página de material recomendado. En ella tienes un par de tiendas de confianza para conseguir tu vibrador para hipertonía.

ARANTXA SALDISE

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Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Ejercicios imprescindibles si estás embarazada

Ejercicios imprescindibles si estás embarazada

Bien, ha llegado tu momento.

Ese que tanto esperabas.

¡Estás embarazada!

Y desde YA, quieres hacer todo lo mejor para tu pequeño bebé.

Esto amiga mía, mientras ese bebé esté dentro de ti, solo se cumple si cuidas de ti misma.

Pero a veces, no tenemos claro cuáles son los cuidados que tenemos que tener como mujer embarazada.

A veces pensamos que lo mejor es seguir con nuestras rutinas, otras que debemos debemos aumentar el ejercicio y otras que tenemos que tomar reposo absoluto.

Obviamente, todo esto depende de las circunstancias particulares de cada una.

Te recomiendo ver este vídeo para aclarar la duda de cuándo, en qué trimestre, debes empezar o continuar la actividad física.

Vamos primero a resolver algunas de las preguntas que más se repiten entre las mujeres embarazadas sobre si hacer ejercicio o no en el embarazo.

¿Las mujeres que están forma tienen partos más fáciles que las que no lo están?

Depende de lo que entiendas por un parto fácil.

Si te refieres al dolor, estar en forma no va a protegerte de sentir las contracciones del útero. Es decir, vas a sentir dolor más o menos según cada una y no quiere decir que sea malo sino todo lo contrario porque significa que estás muy cerca de conocer a tu bebé.

Pero al estar en forma y realizar ejercicio de manera constante tu sistema cardiovascular, respiratorio y muscular se encontrarán en buen estado disminuyendo la sensación de fatiga. Y es que parir puede dejarte agotada.

Con lo que el ejercicio que sigas realizando o empieces a realizar embarazada te va a ayudar a mejorar tu resistencia, tanto a nivel físico como a nivel mental.

Además hacer ejercicio durante el embarazo y mantenerse en forma también va a disminuir posibles complicaciones debidas al embarazo como preeclampsia, diabetes e hipertensión.

 

Y por supuesto ,si realizas ejercicios adecuados, también estarás más preparada para evitar complicaciones postparto como el descenso de órganos pélvicos, escapes de orina o diástasis abdominal.

Es decir, aunque nunca se sabe cómo va a ser tu parto sí que irás más preparada si tu cuerpo está en forma.

En resumen, un suelo pélvico trabajado y tonificado en su justa medida puede ayudar a que tengas más control sobre tu parto y puede reducir el riesgo de complicaciones.

Entonces…

¿Un suelo pélvico débil puede provocar un parto prematuro?

No, no tiene porqué, no influye en eso.

Pero un parto prematuro no es la peor situación que puedes tener.

Las peores complicaciones de suelo pélvico, como te decía en el anterior apartado, son los prolapsos (descenso de órganos pélvicos), dolor en la vágina o el recto,cicatrices, espasmos, pérdidas de orina, diástasis abdominal, dolor en las relaciones, dolor de coxis, etcétera.

Piensa que tu cuerpo en el embarazo va a sufrir una serie de cambios físicos y hormonales necesarios para dar lugar a la vida que vas a gestar dentro. Tienes que estar preparada, tu suelo pélvico tiene que estar tonificado y fuerte en la justa medida, ni mucho ni poco,  para soportar todos estos cambios. De lo contrario, oh desgracia… ¡tu cuerpo se resentirá!

Necesitas ejercitar y mantener en forma tu complejo abdómino-lumbo-pélvico.

¿Puedes usar un dispositivo intracavitario para fortalecer el suelo pélvico durante el embarazo?

 

Si me haces esta pregunta probablemente ya habrás leído mi artículo “Orgasmos y juguetes sexuales para tonificar tu suelo pélvico”.

Y la verdad es que el placer y los orgasmos son la mejor forma de tonificar tu suelo pélvico si lo tuyo no es la actividad física y los ejercicios controlados.

Pero, ¿es seguro utilizar estos dispositivos durante el embarazo?

Si estamos hablando de vibradores la respuesta es sí.

De hecho, naturalmente, durante un embarazo sin complicaciones, el cuerpo nos puede estar pidiendo más sexo que antes del embarazo y, esto, aunque es debido a los cambios hormonales ¡hagámosle caso!.

Así que tanto las relaciones orgásmicas con tu pareja como el uso de vibrador de manera interna y externa va a ser beneficioso. Siempre que, claro está, lleves una correcta higiene de estos dispositivos y no tengas ningún riesgo o problema en el embarazo (en ese caso consulta con tu matrona o ginecólogo).

Eso sí, cuida la higiene para evitar infecciones.

Y, respecto a las bolas chinas, yo no soy muy partidaria de utilizarlas durante el embarazo, ya que podemos conseguir los mismos resultados usando un vibrador o dildo y como ya me habrás escuchado alguna vez las bolas chinas NO son para todos los suelo pélvicos, ya que si están debilitados y le metemos un peso extra es posible que empeoren.

En cambio, hay una serie de ejercicios que son muy ligeros pero efectivos y los cuáles te recomiendo para esta etapa de tu vida… y alguno que no me parece tan efectivo.

Ejercicios para aumentar la movilidad sacroilíaca (paso a paso): Reducen las molestias y mejoran la movilidad en esa zona. Ideal si tienes una fitball aunque también puedes encontrar un sustituto válido como una silla. Puedes verlo aquí.

Ejercicios con fitball: Si tienes pelota estos ejercicios te van a encantar. Puedes verlos aquí: vídeo 1vídeo 2  y  vídeo 3.

Ejercicios abdominales: Ideales para prevenir la diástasis. Pero, ¡cuidado!, no todo vale. Te lo cuento aquí. Vente con ganas de ponerte en acción porque empezamos a ejercitar ¡ya!

Sentadillas: ¿Se pueden hacer en el embarazo? Depende. Puedes ver el vídeo dónde desarrollo esa respuesta aquí. Además te enseño una de mis favoritas.

Ejercicio del puente(paso a paso): muy recomendado en el embarazo, te cuento porqué a mí no me parece el mejor ejercicio y te digo alternativas. Puedes verlo aquí.

Ejercicios de fuerza en el embarazo o ejercicio concurrente: son ejercicios suaves pero que requieren algo de fuerza muscular mantenido en el tiempo. Mira alguna secuencia de este tipo de ejercicio aquí (traete papel y lápiz).

Curso que te podría interesar, echa un ojo a lo completo que es y a todo lo que tiene para ti si estás embarazada, si piensas estarlo o si tienes alguna amiga en estado: Curso Embarazo en Movimiento

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

¡Error! ya me ocuparé cuando tenga mi último hijo

¡Error! ya me ocuparé cuando tenga mi último hijo

Hay una cosa que me llama mucha la atención sobre la conducta general de las mujeres.

Aparte de esa manía que tenemos muchas de priorizar todo aquello que no seamos nosotras se suma la tolerancia al dolor o a nuestras propias molestias.

¿Por qué?

Esto en el postparto se traduce a un foco total y absoluto en el bebé cuando también nosotras necesitamos de cuidados extra para, de esa forma, estar en unas condiciones adecuadas para sostener a esa nueva vida que hemos traído al mundo.

Incluso cuando existen dolores tanto durante las relaciones sexuales o, incluso, sin ellas; escapes de orina (Me da igual la cantidad. Si se te escapa aunque sea una gotita, se llama incontinencia. Y ¡no!, no es normal); bultos en la zona de la vejiga o el ano (prolapsos).

En otras sociedades la madre después del parto está muy acompañada y sus familiares y pareja le llenan de cuidados.

En nuestra sociedad estamos prácticamente solas.

Y además se requiere de nosotras que estemos ahí para nuestros otros hijos, tareas de la casa y una rápida incorporación al mundo laboral.

Con este panorama no es de extrañar que muchas mujeres opten por dejar su salud a un lado o decirse a sí mismas que ellas pueden esperar hasta que tengan el siguiente bebé.

Como si fueran una tinaja. Un simple contenedor que solo importa su calidad a la hora de portar un bebé.

En este artículo te voy a relatar por qué esto no es así y que, aunque te vieras como una tinaja, esperar tanto puede hacerte empeorar más con un próximo embarazo.

¿Cuánto tiempo después del nacimiento se pueden hacer ejercicios del suelo pélvico?

Los ejercicios abdominales y de suelo pélvico van a ayudarte a recuperarte antes y volver a tu forma inicial. Depende de tu estado puedes empezar a practicarlos desde el segundo día después del parto.

Fíjate que he dicho que depende. Depende de tu estado físico antes del parto, del parto y de cómo te encuentres en la actualidad.

Y por supuesto tienes que hacer los ejercicios adecuados en cada caso. No puedes ponerte a hacer crunchs después de haber dado a luz (de hecho los crunchs no son para nada el tipo de ejercicios que aconsejaría a una mujer de actividad media. Echa un ojo a los ejercicios más adecuados para trabajar tu abdomen aquí.

Se suele recomendar esperar 6 semanas antes de empezar a hacer ejercicios o tener sexo, mínimo 2-3 semanas ya que es, en este periodo, dónde pueden surgir la mayor parte de las complicaciones postparto. Esto no quiere decir que no puedas empezar con algo adecuado y suave para ti desde tu casa.

Desde luego para los ejercicios de alto impacto deberás esperar al menos 3 ó 6 meses para empezar a practicarlos. (Como antes depende de cada caso, estado de forma, ejercicio que practicabas antes, tipo de parto, tipo de lactancia, etcétera).

En este artículo te muestro 3 ejercicios de suelo pélvico que puedes hacer cómodamente desde casa.

Sobre todo tienes que escucharte y si tienes alguna duda siempre acude a un profesional.

Estamos hablando de tu salud, es importante.

¿Necesito ir a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico después del parto?

Si experimentas síntomas molestos del suelo pélvico tras dar a luz, deberías consultar a una especialista en suelo pélvico. Recuerda que sentir dolor no es normal, al igual que los escapes de pis, gases o heces y que las cicatrices hay que trabajarlas siempre. Y me da igual que haya pasado unos días o un año, NO es normal.

Esto como poco.

Si quieres saber mi opinión, yo te diría que aunque no tengas ningún síntoma igualmente visita una fisioterapeuta especializada en salud de la mujer para que te haga un primer reconocimiento en el postparto. Y valorar el estado de tu abdomen y suelo pélvico para ver si hay algo que mejorar o que puedas hacer en casa aunque no necesites tratamiento.

Sobre todo no esperes a tener un segundo hijo.

Sé que es fácil pensar que hay tiempo suficiente para trabajar el suelo pélvico.

Aunque lo cierto es que más vale tarde que nunca también he de decirte que uno de mis lemas es que cuanto antes te preocupes por la salud de esta zona de tu cuerpo mejor te vas a sentir.

Hay afecciones que son irreparables, como los prolapsos. Una vez los órganos han descendido, por mucho que te ejercites, éstos no volverán a subir. Sí puedes detener su descenso y mejorar los síntomas… incluso una leve mejora en lo que cae, pero ya no hay manera de volverlos a su posición inicial.

Igual con las diástasis abdominal. No es lo mismo trabajar una diástasis leve y funcional que una de 3-4 cm o más o que no sea funcional.

Por eso no te recomiendo para nada esperar.

Si esperas corres el riesgo de llegar al embarazo sin tono y con varios síntomas existentes que no harán más que empeorar tras un segundo embarazo y parto. Sin hacer nada no van a mejorar, sino todo lo contrario.

Si te preguntas si puedes hacer algo en el embarazo yo te respondería que si pero depende tanto del caso y de lo que necesites…Si ya hay disfunción estamos algo más limitadas y sería más un mantenimiento para que no vaya a más. No es el momento de tratar el suelo pélvico pero tenemos opciones, si es tu caso no lo dejes… Y si que te recomendaría meterle caña y tratarlo al dar a luz.  Más en este artículo.

¿Qué hace una fisioterapeuta del suelo pélvico después del parto?

Una fisioterapeuta especialista en el suelo pélvico evalúa el tono, fuerza, calidad de la piel y tejido de la zona abdominal y del suelo pélvico (entre otras cosas) realizando una evaluación interna y una evaluación externa.

Determinará  el estado en que te encuentras teniendo en cuenta su valoración, tus síntomas y tu historia previa y te recomendará una serie de ejercicios o rutinas a seguir para una pronta recuperación.

Lo más probable es que a esa primera consulta le sigan varias sesiones con tratamiento manual y máquinas especializadas para acelerar tu mejoría o para realizar evaluaciones de seguimiento si fuese necesario y suficiente el trabajo en casa.

Si en tu caso estás ya embarazada, acabas de dar a luz o tienes hijos y aún no has visitado a una especialista de suelo pélvico estaré encantada de atenderte si vives o estás dispuesta a desplazarte a Alcalá de Henares (Madrid) o Guadalajara dónde paso mis consultas presenciales. También te atenderé encantada de forma online. Contactame en arantxa@arantxasaldise.com y agendamos cita.

También puedo ayudarte con mis cursos y programas online.. Puedes encontrarlos aquí.

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

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Trabajo de glúteo para mejorar tu suelo pélvico (y de paso mejorar la celulitis)

Trabajo de glúteo para mejorar tu suelo pélvico (y de paso mejorar la celulitis)

Los glúteos, “pompi” o culete también son una zona imprescindible a trabajar si estás interesada en tener un suelo pélvico tonificado y saludable. En nuestro cuerpo existen una serie de relaciones o vínculos dónde cada zona muscular condiciona a otras. Así que es importante que todas estén sanas y tonificadas para que todo funcione correctamente.

En el caso de la musculatura glútea, no solo cumple una función estética si no también funcional. Son los encargados de dar estabilidad y asegurar el correcto funcionamiento de nuestra pelvis, los órganos pélvicos y nuestro suelo pélvico.

Si te interesa explorar otras relaciones entre zonas de tu cerpo como el  vínculo existente entre abdomen y suelo pélvico pulsa aquí.

En este artículo te voy a explicar cómo detectar unos glúteos débiles, qué consecuencias puede tener esto y cómo fortalecerlos y tonificarlos con ejercicios respetuosos con nuestro suelo pélvico.

¿Cuáles son los síntomas de unos glúteos débiles?

Los glúteos son más que un aspecto visual. Son músculos vitales que permiten el movimiento y sostienen y equilibran nuestro cuerpo mientras caminamos, nos sentamos o nos mantenemos de pie.

Estos músculos se dividen en glúteo mayor, glúteo medio y glúteo menor, y su debilidad puede desencadenar problemas de movilidad y dolores en diversas áreas del cuerpo.

Algunos síntomas comunes de unos glúteos débiles incluyen:

  • Malas posturas: Afectan la alineación corporal, generando dolores en hombros, cuello, espalda, pelvis, caderas y rodillas, entre otros.
  • Dolor lumbar: Puede ser uno de los primeros indicios de glúteos poco ejercitados.
  • Dificultades de actividades cotidianas: Subir escaleras o levantarse de la silla pueden volverse complicadas.
  • Falta de equilibrio: La ausencia de entrenamiento de los glúteos puede afectar al equilibrio y predisponer a caídas o posturas deficientes.
  • Debilidad del suelo pélvico: mejorar la musculatura glútea mejora síntomas de suelo pélvico.
  • Incontinencia urinaria: La debilidad de los músculos glúteos puede afectar a la salud del suelo pélvico.

¿Cuánto tiempo necesito para fortalecer mis glúteos?

Como mínimo necesitarías dos meses para empezar a notar cambios relevantes en la musculatura de tus glúteos pero esto siempre dependerá de varias circunstancias, por ejemplo, en qué estado inicial se encuentra la musculatura.

Si tus glúteos están excesivamente débiles, tonificarlos te llevará algo más de tiempo y trabajo.

En realidad, no necesitas unos resultados inmediatos. Es más importante que introduzcas una serie de buenas prácticas y rutinas que sean constantes en el tiempo que machacarte durante 2 meses, conseguir la figura deseada y luego echarte a dormir.

La constancia te permitirá no solo mejorar el estado de los músculos glúteos si no también su mantenimiento.

Y para alcanzar esa constancia tienes que encontrar los ejercicios y rutinas que van más contigo. No todo el mundo puede permitirse 2 horas de ejercicio al día (aunque esto sería maravilloso).

Lo que sí puedes hacer es escoger la opción más inteligente y adaptada a los objetivos que quieres conseguir. Si quieres conseguir unos glúteos tonificados opta por caminar antes de coger el coche o el transporte público, opta por subir las escaleras en vez de coger el ascensor, opta por dar un paseo todos los días en vez de sentarte en el sofá a mirar el móvil. Estas son algunas ideas pero te invito a pensar en tus opciones y elegir la más sensata.

Ejercicios para glúteos y suelo pélvico

Es frecuente asociar el ejercicio de los glúteos únicamente con objetivos estéticos, pero ¿por qué debería esta motivación estética prevalecer sobre la importancia de un cuerpo sano y equilibrado?

Como suele ocurrir también con otras zonas, el afán de conseguir el cuerpo “perfecto” a veces conlleva a realizar ejercicios que pueden dañar la salud del suelo pélvico.

Por eso insisto que siempre busques ejercicios eficaces pero también respetuosos con tu cuerpo para poder lograr tus objetivos sin sacrificar tu salud.

Para ayudarte, te recomiendo estos 3 ejercicios para empezar a tonificar tus músculos del culete mientras cuidas tu suelo pélvico.

  1. Puente de glúteos:

 Túmbate en el suelo boca arriba con las piernas dobladas, rodillas al techo y plantas de los pies apoyadas en el suelo. Las piernas separadas a la anchura de tus caderas. Eleva tu pelvis hacia el techo y mantén la postura unos segundos. Repite este ejercicio varias veces. Puedes avanzar en su intensidad usando una cinta en tus muslos que intentas separar. Realizar el ejercicio de hip thrust con goma en tu gym o incluso con barra.

  1. Sentadillas:

 Coloca tus pies abiertos a la anchura de tu pelvis o algo más abiertos si estás cómoda o incluso más para realizar sentadilla sumo. Los pies planos apoyados sobre el suelo.

Dobla las rodillas llevando el culete hacia el suelo. La altura la decides tú en base a cómo te encuentres cómoda, aunque lo suyo es que bajes lo que puedas. Mantén la espalda elongada y ligeramente inclinada hacia delante. Fíjate que las rodillas estén alineadas con los pies y que no los sobrepasen ni se junten.

Puedes avanzar en su intensidad cogiendo una mancuerna entre tus manos, una kettle o incluso usando una barra con peso en tus hombros.

Si quieres ver cómo realizar correctamente una sentadilla, respetando tu suelo pélvico mira este video de mi canal de youtube.

  1. Subir al cajón

Utiliza un cajón o plataforma estable y resistente de unos 50 cm (también valdría una silla).. Asegúrate de que pueda soportar tu peso. Párate frente al cajón y sube y baja de frente del mismo, activando tus glúteos y cambiando de pie. Puedes subir de lateral si lo deseas también y cambiar de lado.

Puedes avanzar en intensidad y realizarlo con peso extra, hacerlo más rápido o incluso impulsarte explosivamente y subir de un salto si tu suelo pélvico te lo permite.

Recuerda realizar estos ejercicios a diario junto con las opciones más saludables para cuidar de tu cuerpo y tu suelo pélvico.

Aprende a cuidar también a hacer abdominales de la manera correcta aquí.

Y si quieres aprender más sobre cómo entrenar y conocer cómo realizar ejercicio de fuerza sin dañar tu abdomen ni tu suelo pélvico, adquiere mi curso online Suelo Pélvico en el Entrenamiento de Fuerza, con los 8 pasos imprescindibles para no hacerte daño aquí.

ARANTXA SALDISE

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