fbpx
Seleccionar página
Suelo pélvico y estrés

Suelo pélvico y estrés

El estrés se ha convertido en una parte inevitable de la vida moderna, afectando a millones de personas en todo el mundo.

En España, el 42% de la población afirma sentirse estresada, con un 24% experimentando niveles de estrés altos o muy altos. Y somos las mujeres las mayores afectadas: según un estudio de CinfaSalud, el 47% de las mujeres reportan sentirse estresadas frente al 37% de los hombres.

Las tres principales causas del estrés son el trabajo, las preocupaciones económicas y las responsabilidades familiares.

Esta carga emocional y mental no solo influye en nuestro bienestar psicológico, sino que también tiene repercusiones significativas en nuestra salud física (enfermedades cardiovasculares, trastornos del sueño, problemas digestivos y afecciones de salud mental como la ansiedad y la depresión).

Como no, el estrés también afecta a tu suelo pélvico y de eso vamos a hablar en este artículo:

  • qué emociones afectan a tu suelo pélvico,
  • cuáles son los síntomas de un suelo pélvico estresado y
  • cómo podemos solucionarlo

y no, es este caso, ni me hables de los kegels. 

Emociones y suelo pélvico

El estrés y las emociones negativas que lo acompañan pueden tener un impacto profundo en la salud de tu suelo pélvico.

Algunas de las emociones que puedes sentir son la ansiedad, la frustración, la tristeza o  el miedo. Cada una de estas emociones puede afectar al funcionamiento de tu cuerpo y, en concreto, a tu suelo pélvico.

Vamos a ver cómo cada una de ellas actúa:

Ansiedad:

La ansiedad provoca tensión muscular generalizada, incluyendo los músculos del suelo pélvico, lo que puede resultar en dolor y disfunción.

¿Sientes dolor pélvico o en las relaciones sexuales?

Pues puede que el estrés tenga relación con esto.

Recuerda:

el sexo NUNCA tiene que doler y si lo hace te está avisando de algo, así que no ignores las señales. Puedes leer más al respecto en este artículo.

 Irritabilidad y frustración:

Estas emociones pueden llevar a malos hábitos como adoptar malas posturas.

Y ya sabes cómo la postura es la clave número 1 para tener un suelo pélvico sano.

Así como a tensarse, cerrarte y contraerte.

 Tristeza y depresión:

La falta de actividad física y un estilo de vida sedentario asociados con la depresión pueden causar debilidad muscular en el suelo pélvico.

Necesitas hacer ejercicio específico para el suelo pélvico para mantenerlo tonificado. Descubre aquí mi curso Tu Gym pélvico .

 Inseguridad y Apatía:

Estos sentimientos pueden reducir la motivación para participar en prácticas de autocuidado y ejercicios específicos para el suelo pélvico, contribuyendo a una disminución en la fuerza y el tono muscular.

 Miedo:

El miedo puede causar hipertonía pélvica, donde los músculos del suelo pélvico están constantemente contraídos (hipertónicos), provocando dolor y disfunción. Puedes leer más sobre el dolor en las relaciones en mi artículo aquí.

Además, puede afectar el control de la vejiga, llevando a problemas como la retención urinaria o la incontinencia.

Lee sobre qué es o no normal a la hora de hacer pis aquí.

 Como ves la gestión de estas emociones también es importante para nuestro suelo pélvico.

Pero te lo voy a decir más claro todavía. Vamos a ver qué síntomas están asociados con el estrés y son los avisos que tu cuerpo te está mandando de un suelo pélvico hipertónico y estresado.

 Síntomas de un suelo pélvico hipertónico y “estresado”

¿Cómo puedes tú saber si tienes un suelo hipértonico?

Para empezar el suelo pélvico hipertónico es aquel que sufre una tensión muscular excesiva y constante. Esto genera varios síntomas de los que te voy a hablar a continuación.

Uno de los principales síntomas es el dolor pélvico crónico, que puede manifestarse en el bajo vientre, la zona lumbar o durante las relaciones sexuales (dispareunia).

Además, los problemas urinarios son comunes, incluyendo:

  • dificultad para iniciar la micción,
  • flujo de orina débil,
  • sensación de vaciado incompleto de la vejiga y/o
  • urgencia urinaria frecuente.

En el ámbito intestinal, el estreñimiento crónico, el dolor durante la defecación y la sensación de evacuación incompleta son indicativos de un suelo pélvico estresado.

También son frecuentes las disfunciones sexuales, con dolor durante las relaciones sexuales y una disminución del deseo sexual debido al malestar persistente.

Y seguimos con más síntomas:

  • tensión y espasmos musculares,
  • sensación de pesadez o presión en el área pélvica, y
  • sensaciones anómalas como ardor, escozor, hormigueo o entumecimiento en la región pélvica o genital.

Y aunque cueste creerlo estos síntomas pueden ser debidos al estrés emocional y psicológico. El estrés puede desajustar todo nuestro cuerpo y directamente puede causar malas posturas y hábitos físicos que agravan la situación.

 

Cómo liberar la tensión de un suelo pélvico “estresado”

 Vamos a ver algunas estrategias para relajar el cuerpo y, por supuesto, el suelo pélvico.

1. Masaje perineal: Este masaje puede ser realizado por ti misma si te enseña una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico. Una profesional podrá detectar rápidamente las zonas de tensión y aplicar técnicas específicas para aliviarlas. Si decides realizar el masaje por tu cuenta, existen dispositivos diseñados para ayudarte a hacerlo de manera efectiva y segura, usando la vibración como terapia.

Te cuento todo sobre ello en este otro artículo de mi blog.

2. Respiración: La respiración profunda es una técnica maravillosa para la relajación, pero es importante practicarla correctamente. Te recomiendo aprender a realizar la respiración costo-diafragmática, especialmente útil para las embarazadas.

Esta técnica no solo ayuda a relajar los músculos del suelo pélvico, sino que también mejora la oxigenación y reduce el estrés general. En este video, te explico detalladamente cómo practicar la respiración costal.

3. Ir al baño bien: ¿Sabías que hay una manera incorrecta de ir al baño? Adoptar una postura adecuada y evitar esfuerzos innecesarios es súper importante para mantener el suelo pélvico relajado y saludable. Este tema es tan importante que le he dedicado un artículo completo. No te lo pierdas, es fundamental para tu bienestar diario.

4. No hacer kegels: Con suelo hipertónico lo más probable es que estos ejercicios empeoren la situación. El objetivo en este momento es relajar el suelo pélvico y no aumentar la tensión. Siempre puedes hacerlos como parte de tu autoconocimiento y centrándote en la relajación del suelo pélvico y no en la contracción.

Espero que este artículo te invite a reflexionar sobre cómo el suelo pélvico es una parte más de tu cuerpo y por tanto se ve afectada por tus emociones, lo que comes, el ejercicio que realizas y el que no realizas y el descanso que le proporcionas.

Si te interesa conocer el estado de tu suelo pélvico y quieres conocer el paso a paso para poder autoexplorarte y además tener mi feedback personalizado con esos datos que obtengas junto con tu historia clínica para que te indique por dónde empezar y en qué centrar tu foco te interesa este pack que he preparado para ti. Echa un ojo aquí.

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Hablemos de suelo pélvico: Qué tienen en común una mujer en el postparto y una mujer en la menopausia

Hablemos de suelo pélvico: Qué tienen en común una mujer en el postparto y una mujer en la menopausia

Pues aunque no te lo creas las similitudes son muchas y es que los síntomas no difieren tanto de una mujer a otra independientemente de la etapa en la que se encuentren.

 Desde luego hay etapas desencadenantes dónde por fuerzas internas (como el peso de un bebé o los pujos del parto) nuestras fibras y el sostén que forma el suelo pélvico se puede ver afectado o los cambios hormonales que también hace que todo el conjunto pélvico se debilite.

 Pero una persona que no se cuida va a acabar notando cierta sintomatología en algún momento de su vida a no ser que tenga una genética única que le proteja de todo mal. 

Cuándo empiezan las pérdidas de orina.

 Si piensas que las pérdidas de orina no existen hasta mínimo los 40 equivocada.

 Hay mujeres que tienen los primeros síntomas ya en la infancia y sus primeras pérdidas en la adolescencia.

 Como lo oyes.

 Un día se van a un concierto de Karol G. Pegan unos saltos y ahí llega la primera pérdida.

 Si esa chica no hace nada en 10 años cada vez que haga algo de esfuerzo (ejercicios, tos o incluso, correr) se va a hacer pis encima.

 Ya no te digo nada si esa mujer queda embarazada. El problema no hará más que empeorar.

 Por lo que, si tus pérdidas de orina empezaron tras el primer embarazo es muy posible que ya tuvieras una sintomatología que no supiste detectar o que no te enseñaron a explorarte.

 Y este es el quid para poder solucionarlo.

 Porque cuanto antes empecemos a ponerle remedio más fácil y efectivo será ese tratamiento.

 Lo primero que tienes que hacer es conocer tu situación y no hay otra.

Piensa en esto: cuando te sientes cansada y sin fuerzas, lo primero que haces son unos análisis para encontrar la deficiencia y no tomar suplementos de todo sin ton ni son.

Con el suelo pélvico es igual. De nada te sirve hacer ejercicios de Kegel si no conoces el estado de tu suelo pélvico. De hecho, según tu estado o cómo los realices, estos ejercicios pueden ser hasta contraproducentes.

Para conocer tu estado actual, lo primero que tienes que hacer es una autoexploración.  Ya sé que no eres una profesional, pero yo te ayudo a entender qué tienes que mirar, cómo es el proceso y sacar tus propias conclusiones con mi pack de autoexploración.

No tenemos pérdidas de inmediato porque el cuerpo empieza a dar señales mucho antes, a las que no hacemos caso o no sabemos que son señales. 

Antes y después de las etapas más conflictivas

Hay etapas o momentos de la vida en los que el cuerpo tiene más riesgo de sufrir desgaste en la zona que a nosotras nos incumbe que es el suelo pélvico.

Y esas etapas son el embarazo/parto y la menopausia.

Pues lo más fácil que podemos hacer si estamos planeando un embarazo o ya hemos pasado los 40 y estamos en la perimenopausia es ponernos a trabajar esa zona aunque creamos que estamos bien.

Hay varias cosas que podemos ir haciendo y aquí te dejo un listado con enlaces gratuitos para que vayas preparándote, fortaleciendo tu suelo y previniendo posibles desajustes.

1.- Postura e higiene postural: Evita encorvarte y practica mantener la columna vertebral alineada, tanto al sentarte como al estar de pie. Echa un ojo a estos artículos:

La postura: cómo afecta tu suelo pélvico

 Cómo ir al baño y no dañar tu suelo pélvico 

 2.- Visitar al fisio: Consultar con una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico puede ser muy beneficioso. Te ofrecemos una evaluación personalizada y diseñamos un plan de ejercicios específico para tus necesidades individuales. Además, si tu excusa es que no tenías tiempo para consultas presenciales te tengo una gran noticia.

En un estudio realizado en Australia se demostró que la fisioterapia a distancia es tan buena como la presencial. Así es y si no te lo crees aquí te dejo el enlace para que lo puedas ver y leer con tus propios ojos y medios.

 Otro artículo que puede servirte: ¿Cuándo tengo que buscar una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico?

  3.- Ejercicios: ejercicios personalizados, ejercicios especializados en fortalecer el suelo pélvico. No te quedes solo en los kegels. Te dejo alguno de los muchos ejemplos que trabajo a diario con mis pacientes online y presenciales:

 Cómo utilizar el aro de pilates para tonificar los músculos abdominales

 Trabajo de glúteo para mejorar tu suelo pélvico (y de paso mejorar la celulitis)

 Los 3 ejercicios básicos para tu suelo pélvico que puedes hacer en casa

 El tronco de propiocepción o método 5p 

Qué hacer si tienes pérdidas de orina

 Si ya tienes pérdidas de orina, aunque sean unas gotitas, no esperes más.

 No importa si tienes 30, 40, 50 o 60 años.

 Si el tipo de incontinencia es de esfuerzo o urgencia.

 Si tienes pérdidas una vez al día, varias veces, a la semana o al mes. 

Tienes que hacer algo para cambiarlo porque una cosa es cierta, casi el 100% de los casos tiene remedio o al menos se puede lograr una mejora considerable.

 La primera opción es consultar con una fisioterapeuta cuanto antes. Si quieres agendar conmigo puedes escribirme y dejarme tus datos por whatsapp aquí para que en cuanto pueda agendemos una cita online o presencial.

 La segunda es comprar mi curso de Tu Gym Pélvico dónde te comparto una serie de ejercicios específicos que te irán de perlas para volver a reír, toser y saltar sin tener que preocuparte por las pérdidas.

 Y la tercera es trabajar mano a mano conmigo en mi programa  Mujeres AS. Aquí vas a hacer tests y  auto exploraciones que yo misma  evaluaré y podré  mandarte series de ejercicios y hábitos personalizados para ti. Es un programa que abro pocas veces al año con mucho contenido y gran acompañamiento por mi parte. Si estás interesada contáctame en arantxa@arantxasaldise.com.

  Y ahora dime, ¿cuál de las 3 opciones vas a elegir tú?

 Porque eso sí, pasar de todo no es una opción. Al menos… no para la salud de tu suelo pélvico. ¡Tú puedes!

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Hábitos de verano para tu suelo pélvico

Hábitos de verano para tu suelo pélvico

El verano trae consigo días soleados, temperaturas cálidas y la tentación de sumergirse en piscinas, lagos u océanos.

Sin embargo, para mujeres conscientes de la importancia de la salud de su suelo pélvico es una temporada en dónde mirar con lupa los nuevos hábitos que adquirimos debido al cambio de rutina.

Desde el impacto de la natación en el suelo pélvico hasta la importancia de  mantenerse hidratada.

En verano es muy importante prevenir para luego no tener que curar después..

Los deportes de agua y el suelo pélvico

La natación siempre ha sido una de las opciones más populares para personas que están empezando a ejercitarse, tienen alguna lesión o disfunción, incluso como rehabilitación porque reduce el riesgo de lesiones, es de bajo impacto y es una forma eficaz de desarrollar fuerza muscular.

Pero, ¿qué pasa en el caso del suelo pélvico?, ¿es recomendable?, ¿incluso cuando tienes algún problema como son las pérdidas de orina o el descenso de órganos?

Pues, en principio, los deportes de agua, incluida la natación también son recomendables para personas con un suelo pélvico debilitado.

Obviamente que tendrás que tener cuidado en que la técnica sea adecuada y no sea muy agresiva pero ten en cuenta que se va  a reducir el peso de los órganos en el suelo pélvico y, por ello, reduce el impacto que estos puedan tener sobre él.

Así que has decidido evitar ejercicios aeróbicos como la zumba, el step o el aerobic por problemas en el suelo pélvico quizás quieras considerar empezar unas clases de aquaerobic adaptado.

Y por supuesto, no te prives de tus chapuzones en la playa o piscina. ¡Son una maravilla!

Eso sí, mujeres que recién hayan dado a luz o pacientes que hayan sufrido recientemente una cirugía abstenerse… por un tiempo, hasta que el médico o tu matrona te de el ok.

Y si sufres de cistitis recurrente puede que te interese leer este artículo “Cistitis. ¿Tienes el suelo pélvico preparado para este verano?”

Ejercicios de suelo pélvico aptos para la playa

Vale, ahora que ya tienes claro que nadar es un ejercicio maravilloso que practicar en los meses de verano incluso teniendo un suelo pélvico debilitado, te estarás preguntando qué otros ejercicios puedes hacer.

 Porque, oye, quizás lo tuyo no es el agua. Te da frío, no sabes nadar o simplemente no lo disfrutas.

Así que si eliminamos la natación y los ejercicios aeróbicos en el agua, ¿qué nos queda que sea seguro para el suelo pélvico en verano?

Pues, primero te tengo que decir que cualquiera de los ejercicios, pautas y recomendaciones que encuentras en “Tu gym pélvico”son aptos para ejercitar en la playa, casita de campo o en el airbnb que hayas alquilado.

¡Los puedes hacer en cualquier sitio, son recomendados especialmente para reforzar y trabajar el suelo pélvico y para cualquier mujer!

(Si tienes dudas sobre tu caso siempre puedes consultarme directamente en arantxa@arantxasaldise.com)

Los ejercicios para el suelo pélvico son maravillosos, fáciles y se pueden hacer en cualquier lugar pero si quieres variedad otras opciones pueden ser: caminar, hacer elíptica o patinar.

Algo tan fácil como mover esas piernas.

Y en verano, puedes pasear por la playa mientras las olas cubren tus pies descalzos  o hacer rutas sencillas por la montaña o incluso descubrir la historia y arquitectura de esa ciudad que hace tanto tiempo que querías visitar.

Pero cuando vayas a pasear no te olvides de hidratarte, ¡y esto es importante!, porque si hay un riesgo que prevenir en verano y que también puede afectar a tu suelo pélvico, es la deshidratación.

La importancia de hidratarse para un suelo pélvico sano

En verano, al hacer más calor, la temperatura de nuestro cuerpo también aumenta.

Para equilibrar esto, nuestro cuerpo pone en marcha su sistema de ventilación para bajar la temperatura. Esto es, el sudor. Nuestros poros se abren y empiezan a segregar líquido.

Líquido que, por tanto, se tiene que reponer. Ya que, de lo contrario, si nuestras reservas de agua empiezan a agotarse el cuerpo no podrá ejercer muchas funciones que son vitales y que requieren de líquido.

Por ejemplo, el agua es necesaria para eliminar desechos del cuerpo. Tanto en forma líquida como sólida. Sí, en efecto, tus heces están compuestas de agua.

Pero, si te deshidratas, tus heces empezarán a compactarse y a perder la lubricación necesaria para salir del intestino y proceder a su eliminación. Y esto, amiga, no es nada bueno para tu suelo pélvico.

Tienes que evitar empujar y seguir una serie de buenas prácticas cuando vas al baño. Si no sabías esto tienes que leer mi artículo “Cómo ir al baño y no dañar tu suelo pélvico”  dónde te hablo de ello.

Además la deshidratación no ayudará a tus pérdidas de orina, ni a tus infecciones o riñones sino todo lo contrario.

Vamos, que tienes que beber agua.

Si no te gusta el agua, puedes ponerle un chorrito de limón o tomar infusiones herbales frías. Evita refrescos, alcohol y zumos sobre todo los industriales.

Si tu problema son las Cistitis te recomiendo mi artículo del verano pasado sobre ellas. Puedes leerlo aquí.

Espero que estos consejos te ayuden a pasar un verano más seguro y saludable y que sigas cuidándote incluso en esta temporada tan calurosa y llena de cambios.

 

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Arantxa Saldise
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.