Cuando hablamos de salud del suelo pélvico en mujeres, es habitual pensar en ejercicios específicos de fisioterapia para embarazo, posparto o menopausia, muchas veces incluso sólo pensamos en los famosos kegel, de ahí mi lema NO TODO ES KEGEL.
Pero lo cierto es que hay muchos factores externos que influyen directamente en cómo se comporta, responde y se equilibra nuestro suelo pélvico en el día a día (si quieres conocer mis 5 consejos básicos que cuidan, mejoran y tonifican tu suelo pélvico te invito a que te descargues mi ebook gratuito aquí).
Uno de estos factores, muy subestimado – y al mismo tiempo muy potente-, es la postura y por ello el tipo de calzado que usamos influye tanto.
Sí, has leído bien. El calzado que eliges puede tener un impacto profundo en la salud de tu suelo pélvico.
Como fisioterapeuta especializada en esta área y apasionada del movimiento, te comparto por qué recomiendo el calzado barefoot (también llamado minimalista o calzado respetuoso) a muchas de mis pacientes y cómo puede ayudarte a conectar desde tus pies con toda tu musculatura profunda, incluyendo tu periné. Algo que yo misma uso, en mis hijos desde que empezaron a usar calzado, y en mí desde el 2015.
¿Qué es exactamente el calzado barefoot?
El calzado barefoot busca imitar la forma más natural de caminar, es lo más parecido a ir descalzas. No se trata de una moda ni de una tendencia estética. Es una propuesta que devuelve el protagonismo a nuestros pies, unos de los grandes olvidados de nuestro cuerpo.
Los principales rasgos de este calzado son:
- Sin drop: es decir, sin diferencia de altura entre el talón y la punta del pie.
- Suela fina y flexible, que permite sentir el terreno y activar los músculos intrínsecos del pie. (Tranquila que puedes empezar por suelas un poco más gruesas para no sentir cada piedrecita que haya en el camino, jeje).
- Horma ancha, que deja espacio para que los dedos se expandan como deben, no se apelmacen, ni se monten unos con otros, y no favorezca la creación de juanete.
- Sin refuerzos, ni amortiguaciones excesivas, ni arcos artificiales. Deberían ser bastantes blanditos.
Y cómodos, muy cómodos. Empecé a usar zapatillas barefoot en mi primer embarazo, me resultaron tan cómodas para el día a día que no volví a usar calzado convencional. Y eso que en el embarazo caminaba muchísimo y no realicé transición alguna, me las puse un día directamente y con ellas me quedé. No tuve ningún dolor ni problema alguno, que con la ganancia de peso del embarazo y el cambio postural podría haber ocurrido pero todo fue como la seda.
La propuesta es sencilla: dejar que el pie haga su trabajo.
¿Y qué tiene que ver esto con el suelo pélvico?
Seguro que te haces esta pregunta desde que has empezado a leer este artículo. La respuesta es que tiene que ver mucho más de lo que imaginas.
El cuerpo humano funciona como un sistema interconectado. Tus pies no son una “pieza aparte”; son la base estructural de tu cuerpo. El tipo de calzado que usas condiciona tu forma de caminar, de estar de pie, de moverte… y con ello, cómo se comporta tu pelvis y por ende su musculatura. (Te dejo este artículo sobre el trabajo glúteo y el suelo pélvico para que amplíes la información)
Las principales razones por las que el barefoot puede mejorar la salud de tu suelo pélvico:
1. Mejor alineación corporal y pélvica
Los zapatos convencionales (sobre todo con tacón, aunque sea de 2-3 cm, no digamos los de más centímetros) alteran el eje de gravedad y provocan compensaciones: la pelvis bascula (aumenta su anteversión), se exagera la curva lumbar y aparece rigidez en la zona dorsal.
Estas compensaciones alteran la presión intra abdominal y modifican la forma en que el suelo pélvico tiene que sostener, estabilizar y responder al movimiento. Ya que todo el peso recae en la parte anterior del mismo, lo que conlleva que esa presión va a una zona del suelo pélvico que no está preparada para ello.
El barefoot promueve una postura más neutra y estable, donde la pelvis puede estar en una posición más fisiológica, lo que ayuda a distribuir cargas de manera más eficiente.
2. Mayor activación de la musculatura profunda
Cuando caminas con barefoot, tu pie trabaja más. Se activa toda la musculatura intrínseca que solemos tener atrofiada por años de zapatos rígidos. Esta activación no se queda en los pies: se transmite hacia arriba, despertando glúteos, el abdomen profundo, el diafragma y el suelo pélvico. (Si me lees hace tiempo, verás que estos son algunos de mis básicos que es necesario trabajar para mejorar el suelo pélvico, recuerda descargar mi ebook gratuito “Los 5 consejos básicos que cuidan, mejoran y tonifican tu suelo pélvico” aquí)
Caminar descalza (o como si lo estuvieras) es, literalmente, una forma de entrenar tu musculatura profunda cada vez que te mueves, mejorando tu postura.
3. Mejor gestión de la presión intraabdominal
El suelo pélvico sufre cuando hay presiones mal distribuidas. Cuando llevamos calzado inadecuado, esa presión tiende a ir directamente hacia abajo (hacia el periné, sobre todo a la parte más débil, la parte anterior del mismo), especialmente al caminar, levantar peso o incluso al respirar.
El barefoot, al mejorar la postura y la activación muscular, permite que la presión se reparta de forma más natural. Esto reduce el estrés constante sobre el suelo pélvico y le permite cumplir su función de sostén con más eficiencia.
4. Fortalecimiento global y prevención de disfunciones
Una base estable crea una estructura estable. Y eso se traduce en prevención.
Muchas mujeres llegan a mi consulta con debilidad de la musculatura pélvica (glúteos, suelo pélvico, etc), sensación de pesadez en la vagina, escapes de pis o prolapsos, y siempre, además de un trabajo específico de suelo pélvico, es fundamental revisar su postura y por ende qué tipo de calzado están usando a diario.
No se trata de reemplazar ejercicios de suelo pélvico por barefoot, sino de crear un entorno corporal que favorezca su recuperación y funcionalidad, al igual que ocurre con la alimentación, el ejercicio físico u otros hábitos saludables. Además me parece algo sencillo de incorporar a nuestro día a día que suma en pro de nuestra salud pélvica. ¿Te animas a probar?
¿Puedo usar barefoot si nunca lo he probado antes?
Sí, pero con cabeza. No es recomendable pasar de un calzado convencional a barefoot de un día para otro (aunque yo es lo que hice hace 10 años), sobre todo si llevas años con zapatos rígidos, con suela gruesa o con tacón. Tus pies necesitan adaptarse progresivamente. Es como iniciar cualquier tipo de entrenamiento: se empieza poco a poco. También puede pasarte como a mi y no tener problema alguno con el cambio, todo depende de la capacidad de adaptación de tu cuerpo y tu tipo de calzado anterior, así como tu postura en el día a día y si ya caminas descalza o no, pero por si acaso, mejor no hacerlo de golpe.
Algunas recomendaciones para el cambio:
- Comienza en casa o en superficies blandas, caminando breves períodos al día descalza o con el calzado indicado.
- Alterna el barefoot con tu calzado habitual durante las primeras semanas.
- Haz ejercicios de movilidad y fortalecimiento de pies y tobillos (puedes empezar simplemente movilizando los dedos, haciendo elevaciones de talones, poniéndote a pata coja o caminando sobre distintas texturas)
- Escucha a tu cuerpo: si hay dolor o fatiga, retrocede un poco y pide ayuda profesional si es necesario.
- Cuida tu postura, puedes leer más sobre la importancia de la misma para el suelo pélvico aquí.
- A mi me encanta ir casi sin suela, con 0,5 mm me vale pero igual no es lo mejor para empezar. Busca calzados con suelas un poquito más gruesas y ve bajando.
Mi experiencia como fisioterapeuta (y como mujer)
En todos estos años, son muchas las pacientes y amigas que me han preguntado por mis zapatillas y las de mis hijos.
Y he visto cómo el barefoot transforma no solo la pisada y los pies, sino también la forma de moverse, la conciencia corporal y el tono del suelo pélvico de muchas mujeres.
Pacientes que llevaban años con molestias pélvicas que no terminaban de mejorar, empezaron a notar cambios cuando incorporaron barefoot de forma progresiva (molestias lumbares, dolor de cadera, etcétera). Y no es casualidad: cuando el cuerpo se alinea, respira mejor, se mueve mejor… y todo funciona mejor.
Ya te he comentado que yo misma lo utilizo desde el 2015 y es una de las recomendaciones que más convencida hago, porque sé que no es una solución milagrosa, pero sí una pieza clave del puzzle del bienestar femenino.
Tiendas barefoot que recomiendo (y algún descuento)
Como muchas pacientes y seguidoras me preguntan dónde conseguir barefoot de calidad, qué marcas uso yo, etcétera. Os comparto aquí algunas tiendas en las que confío y que ofrecen variedad de modelos, tallas y estilos (desde zapatillas deportivas hasta calzado para uso diario, sandalias, chanclas o incluso calzado elegante). Y que sé que te van a asesorar adecuadamente como lo han hecho conmigo.
También te incluyo alguna de las marcas que más me gustan (algunas llevo usándolas años, otras llevan poco en el mercado pero me encantan).
Y los códigos descuento que me han proporcionado muchas de ellas para todas vosotras y vuestras familias.
Alguna de mis tiendas o marcas preferidas y el código ARANTXASALDISE para obtener un descuento directo como agradecimiento a mi Comunidad son:
- Vellcross – Tienda online y física en Alcalá de Henares, si vives cerca de verdad que tienes que pasar por ella, Diana es un amor. Excelente calidad y variedad para mujer, hombre y peques. Toda su info aquí. Código descuento → ARANTXASALDISE (sólo para tienda online).
- Rachel Barefoot – Tienda online y física en Terrassa, especializada en barefoot con diseños cuidados y gran comodidad. Especial mención a sus chanclas Boatilus para peques, ¡son una pasada! Te dejo su web aquí. Código descuento → ARANTXASALDISE (sólo para tienda online).
- Roots barefoot – Marca de calzado española, con unos diseños que son una pasada, mi marido y yo estamos encantados. Te recomiendo echar un ojo a su línea Freedom y Courtline (son nuestras preferidas, mi marido está encantadísimo) en su web. En este link se aplica el código descuento directamente 🙂
- Moochu España – Si como en mi caso te cuesta encontrar sandalias tipo chancla, cómodas, fácil de limpiar, ideales para piscina y playa, y respetuosas con tu pie, sin que te generen fascitis plantares u otras dolencias, Moochu es tu marca. Eso sí ¡ojo! que no todos sus modelos se consideran barefoot, a mi me encanta su modelo Saily y también tienes el cross plus tanto para adultos como para peques, ¡ojo! Revisa el ancho de tu pie. Super bien de precio y puedes elegir color de suela, de tiras, etcétera. Te dejo aquí su web. Códigodescuento → ARANTXASALDISE.
- Lilos Barefoot – Marca española con un diseño maravilloso, calidad, elegancia y precio súper ajustado. 100% artesanales, fabricados en Villena, España.Mis hijos y mi marido están “in love” con ellos. Son comodísimos y preciosos. Mira todos sus modelos aquí. Código descuento → ARANTXASALDISE.
- Saguaro – Creo que no es necesario presentarles, aún me acuerdo cuando empecé a usarlas en mis peques en 2020 y cómo han crecido tan rápido. Esa vuelta al cole prácticamente cada amigo/a de mis hijos nos preguntaba por sus zapatillas. Ahora con un montón de modelos nuevos. Aquí tienes su link. Código descuento → ARANTXASALDISE.
*Recuerda usar mi código: ARANTXASALDISE antes de finalizar tu compra, cada tienda/marca hace un descuento, en algunas se suma a promociones en otras no, cualquier duda escríbeles de mi parte y seguro te responden encant@s.
El suelo pélvico empieza en los pies
No hay solución única ni mágica cuando hablamos de suelo pélvico, esto ya lo sabes. Pero sí hay decisiones cotidianas que tienen un gran impacto. Elegir un calzado respetuoso con tu cuerpo, que permita a tus pies trabajar, sentir y conectar, es una de ellas.
El barefoot no es solo una moda. Es una forma de volver a la base, de escuchar a tu cuerpo desde abajo hacia arriba, de integrar salud, movimiento y conciencia en tu día a día.
Si tienes un suelo pélvico vulnerable, si estás embarazada o de posparto, si haces deporte o simplemente quieres cuidarte mejor, plantéate mirar tus pies… y quizás, cambiar tus zapatos para cambiar tu suelo pélvico.
Te dejo una pequeña reflexión, ya que seguro que me has escuchado alguna vez que para hacer ejercicio de fuerza el movimiento empieza desde el empuje del primer dedo del pie ¿verdad? Entonces… ¿Cómo vas a conseguir eso con el calzado convencional?
Prueba el barefoot y me cuentas, estaré encantada de leerte
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ARANTXA SALDISE
Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.