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El sistema nervioso: la pieza olvidada en las disfunciones de suelo pélvico

Por qué no basta con tratar el músculo (y cómo puede
ayudarte NESA)

Si convives con síntomas como dolor pélvico, hipertonía, pérdidas de orina, sensación de peso, urgencia miccional o molestias en las relaciones sexuales, probablemente ya has probado ejercicios, hipopresivos, cambios de hábitos o incluso tratamientos más específicos.

Y aun así, sientes que algo no termina de encajar.

Hay una pregunta clave que muchas veces no se plantea:

¿Cómo está tu sistema nervioso?

Porque sí: tu suelo pélvico no funciona aislado. No es solo músculo ni solo biomecánica. Depende directamente de tu sistema nervioso.

Y aquí es donde, en muchos casos, empieza realmente la recuperación.

 

¿Qué tiene que ver el sistema nervioso con el suelo pélvico?

Mucho más de lo que solemos pensar. De forma concisa y directa, el sistema nervioso sería como el director de orquesta.

El suelo pélvico está profundamente conectado con el sistema nervioso autónomo (simpático y parasimpático), encargado de regular funciones como:

  • El tono muscular.
  • La percepción del dolor.
  • La respuesta al estrés.
  • La función urinaria, digestiva y sexual.
  • La capacidad de relajación y recuperación del cuerpo.

Además, existe una conexión constante con el diafragma, el sistema visceral y el cerebro emocional.

Cuando el sistema nervioso está en equilibrio, el suelo pélvico puede:

  • Contraerse cuando toca.
  • Relajarse cuando es necesario.
  • Adaptarse a las demandas del cuerpo.
  • Coordinarse con la respiración y el movimiento.

Pero cuando el sistema nervioso está alterado o desregulado (estrés crónico, hipervigilancia, trauma, sobrecarga mental o falta de descanso):

  • El músculo puede tender a hipertonía (aumento de tensión de forma constante).
  • Aparece dolor persistente o fluctuante.
  • Existe dificultad para relajar (clave en muchas disfunciones).
  • Se altera la coordinación con diafragma y abdomen.
  • Aumenta la sensibilidad corporal.

Y esto es fundamental entenderlo:

Muchas veces el problema no es que el suelo pélvico esté débil, sino al revés y «trabaja de más».

Por eso, trabajar únicamente el músculo no suele ser suficiente.

 

El gran error: tratar el suelo pélvico sin regular el sistema nervioso

En consulta lo veo constantemente.

Mujeres constantes, comprometidas, que “lo hacen todo bien”… pero no mejoran o incluso empeoran.

¿El motivo?

  • Su sistema nervioso permanece en estado de alerta sostenida.

Cuando el sistema nervioso está así, el cuerpo no puede soltar ni integrar el trabajo terapéutico, por mucho que el tratamiento sea correcto.

Es como intentar estirar un músculo mientras el cerebro percibe peligro: el sistema protege, no cede y no permite el estiramiento.

Si no abordamos esta parte, el tratamiento se queda incompleto.

Y esto genera frustración, dudas e incluso sensación de culpa.

 

La base teórica: lo que nos enseñan los estudios de estrés y sistema nervioso

Gran parte de este enfoque está alineado con lo que divulgadores como Antonio Valenzuela explican en sus libros y contenido: la salud no depende solo de “lo que haces”, sino del estado en el que funciona tu sistema nervioso.

Algunos conceptos clave que ayudan a entender mejor el suelo pélvico:

  • Estrés crónico y carga alostática: cuando el cuerpo vive en adaptación constante, acaba pagando un precio en forma de síntomas físicos.
  • Percepción de amenaza: el cerebro no diferencia bien entre peligro físico y emocional. Si percibe amenaza, el cuerpo se protege.
  • Seguridad vs. supervivencia: un cuerpo en modo supervivencia no prioriza la reparación ni la relajación.
  • Variabilidad del sistema nervioso: cuanto más adaptable es tu sistema nervioso, mejor capacidad tienes de regular dolor, tono muscular y respuesta al estrés.

Llevado al suelo pélvico, esto significa que:

  • Un cuerpo estresado tiende a tensarse.
  • Un sistema nervioso hiperactivado aumenta la sensibilidad y el dolor.
  • La falta de descanso y de recuperación perpetúa los síntomas.

Por eso, cada vez tiene más sentido dejar de preguntar solo “qué ejercicio hacer” y empezar a preguntar:

¿En qué estado está funcionando mi cuerpo?

Y desde ahí, intervenir.

 

NESA: una herramienta para regular el sistema nervioso

Aquí es donde entra una de las herramientas de las que más hablo y recomiendo actualmente a mis pacientes:

NESA (Neuromodulación No Invasiva del Sistema Autónomo)

Es una tecnología médica basada en la aplicación de microcorrientes eléctricas de muy baja intensidad y baja frecuencia a través de electrodos colocados en manos y pies. Estas corrientes buscan modular la actividad eléctrica celular y favorecer la regulación del sistema nervioso autónomo.

A nivel fisiológico, estas microcorrientes interactúan con la actividad eléctrica celular y estimulan diferentes vías nerviosas periféricas, favoreciendo procesos de regulación fisiológica en distintos tejidos. Entre otros aspectos, pueden influir sobre funciones involuntarias como el tono muscular, la percepción del dolor, el sueño, la función digestiva, urinaria o la respuesta al estrés.

Uno de los aspectos más interesantes es que el sistema actúa de forma global:

  • Se estimulan múltiples vías nerviosas simultáneamente.
  • Se modula tanto el sistema nervioso central como el periférico.
  • Se favorece el equilibrio entre sistema simpático (alerta) y parasimpático (calma).
  • Se promueve la capacidad de autorregulación del organismo.

Aunque gran parte de sus beneficios parecen estar relacionados con la regulación del sistema nervioso autónomo, sus efectos no se limitan exclusivamente a este sistema, sino que se producen de forma global sobre distintos procesos fisiológicos del organismo.

 

Beneficios de NESA en disfunciones de suelo pélvico

En la práctica clínica, los cambios más habituales no son solo locales, sino globales. Esto es importante entenderlo.

NESA no trata únicamente el síntoma: mejora el terreno en el que ese síntoma aparece.

1. Normalización del tono muscular

Especialmente en mujeres con hipertonía, dolor pélvico o tensión mantenida de la musculatura.

En estos casos puede ayudar a disminuir el exceso de tensión muscular, favoreciendo una mejor coordinación neuromuscular y una respuesta más adaptativa del suelo pélvico.

El objetivo no es relajar por relajar, sino normalizar el funcionamiento del sistema para que la musculatura sea capaz de contraerse y relajarse cuando realmente lo necesita.

Cuando el sistema nervioso reduce la percepción de amenaza, el músculo deja de protegerse constantemente.

2. Reducción del dolor

La neuromodulación influye directamente en la forma en la que el sistema nervioso procesa el dolor:

  • Disminuye la sensibilización central.
  • Reduce la hiperexcitabilidad neuronal.
  • Mejora la tolerancia al estímulo.

Esto se traduce en menos dolor y más capacidad de recuperación.

3. Mejora del sueño

Uno de los efectos más estudiados de NESA es su impacto en el descanso.

Se ha observado:

  • Mejora de la calidad del sueño.
  • Aumento de fases profundas y REM.
  • Reducción de la somnolencia diurna.

Y esto es especialmente importante porque durante el sueño se producen gran parte de los procesos de recuperación física y neurológica.

La falta de descanso afecta al funcionamiento del sistema inmunitario, aumenta la sensibilidad al dolor, reduce la capacidad de concentración y altera diferentes ritmos hormonales. Por ello, mejorar la calidad del sueño puede tener un impacto positivo en múltiples áreas de la salud femenina.

Además, sabemos que el estrés crónico, la alteración del sueño y la hiperactivación mantenida del sistema nervioso pueden influir negativamente sobre el equilibrio hormonal y la función reproductiva. Aunque NESA no es un tratamiento de fertilidad, una mejor regulación neurovegetativa puede favorecer indirectamente un entorno fisiológico más favorable para la salud hormonal y reproductiva.

4. Regulación del sistema digestivo y urinario

El sistema nervioso autónomo regula directamente funciones viscerales.

Por eso, al intervenir sobre él, es frecuente observar:

  • Mejora del tránsito intestinal.
  • Reducción del estreñimiento.
  • Disminución de la urgencia miccional.
  • Mejora de síntomas como vejiga hiperactiva.

La urgencia miccional y la vejiga hiperactiva son probablemente dos de las áreas de la salud femenina donde más experiencia clínica existe actualmente con NESA.

Muchas pacientes refieren una disminución de la sensación constante de urgencia, una reducción de la frecuencia urinaria y una mejora significativa de su calidad de vida.

Esto resulta especialmente interesante cuando estos síntomas conviven con estrés crónico, hipertonía del suelo pélvico o alteraciones del sistema nervioso autónomo.

5. Reducción del estrés y la ansiedad

NESA ayuda a disminuir la hiperactivación del sistema nervioso:

  • Reduce la actividad simpática.
  • Favorece el tono vagal.
  • Mejora la capacidad de adaptación al estrés.

Esto tiene un impacto directo en el suelo pélvico, ya que menos estrés implica menos tono defensivo.

6. Mejora global de la calidad de vida

Al regular el sistema nervioso, los cambios no se limitan a una zona:

  • Más energía.
  • Mejor concentración.
  • Mayor sensación de bienestar.

Esto es algo que muchas pacientes destacan incluso antes de notar cambios locales. Y es muy importante.

Por este motivo, muchas pacientes acuden inicialmente por un problema concreto de suelo pélvico y terminan percibiendo mejoras en aspectos aparentemente no relacionados, como el descanso, la energía, la concentración, la recuperación física o la sensación general de bienestar.

 

Indicaciones de NESA para la Salud de la mujer

NESA es especialmente recomendable en mujeres con alguna de estas disfunciones o problemas:

  • Dolor pélvico crónico: dolor persistente en la zona pélvica mantenido en el tiempo, frecuentemente asociado a sensibilización del sistema nervioso y aumento de la percepción del dolor.
  • Endometriosis: patología inflamatoria y hormonal que puede cursar con dolor intenso, fatiga y alteración del sistema nervioso, especialmente en fases de dolor recurrente.
  • Vaginismo: dificultad o imposibilidad para la penetración debido a una contracción involuntaria de la musculatura del suelo pélvico, muy relacionada con mecanismos de protección del sistema nervioso.
  • Hipertonía de suelo pélvico: aumento mantenido del tono muscular que genera dolor, presión o dificultad para relajar la musculatura en reposo o durante la función sexual y urinaria.
  • Dispareunia: dolor durante las relaciones sexuales, que puede tener origen muscular, nervioso, hormonal o emocional, y suele implicar una respuesta de protección del sistema nervioso.
  • Síndrome de vejiga dolorosa: también conocido como cistitis intersticial, se caracteriza por dolor vesical y urgencia urinaria sin infección activa, con fuerte componente de sensibilización central.
  • Vejiga hiperactiva: aumento de la frecuencia urinaria y urgencia miccional con o sin incontinencia, asociado a una hiperactividad del sistema nervioso y del reflejo vesical.
  • Estreñimiento: dificultad para la evacuación intestinal, heces duras o evacuación incompleta, frecuentemente relacionado con alteraciones del tono del suelo pélvico y la regulación autonómica.
    En muchas mujeres existe una relación directa entre el funcionamiento intestinal, el sistema nervioso autónomo y la capacidad del suelo pélvico para coordinarse adecuadamente durante la defecación.
    Mejorar la regulación neurovegetativa puede convertirse en una ayuda complementaria dentro del abordaje global.
  • Estrés crónico o ansiedad: estados de activación mantenida del sistema nervioso que influyen directamente en el tono muscular, el dolor y la función visceral.
  • Insomnio: dificultad para conciliar o mantener el sueño, frecuentemente relacionado con hiperactivación del sistema nervioso autónomo.
  • Postparto con alta carga mental o emocional: etapa en la que el sistema nervioso puede estar especialmente sensible por cambios hormonales, físicos y emocionales.
  • Perfiles con alta autoexigencia: personas con tendencia al control, hiperresponsabilidad o dificultad para la desconexión, lo que mantiene al sistema nervioso en estado de alerta sostenida.

También es muy útil en personas con:

  • Alta actividad mental.
  • Dificultad para parar.
  • Sensación de estar siempre en alerta.

Contraindicaciones de Nesa

Aunque es una técnica segura, debe valorarse cada caso particular.

A groso modo no se recomienda en:

  • Marcapasos.
  • Embarazo (según valoración profesional).
  • Epilepsia no controlada.
  • Procesos infecciosos agudos.

Siempre debe aplicarse por un profesional formado.

 

¿Cómo es una sesión?

Una sesión de NESA es sencilla, pero tiene una base neurofisiológica muy concreta.

  • Se colocan electrodos en manos y pies (guantes y tobilleras).
  • Se estimulan múltiples vías nerviosas de forma simultánea.
  • Se aplica un protocolo específico según el objetivo terapéutico.
  • La duración suele ser de 40 a 60 minutos.

Durante la sesión:

  • No hay dolor.
  • La sensación suele ser imperceptible o muy sutil.
  • El cuerpo entra progresivamente en un estado de relajación.

Muchas mujeres describen sensaciones como calma profunda o incluso sueño. Son sesiones que molan y las mujeres salen con cara de paz.

Esto no es casual: es una señal de que el sistema nervioso está saliendo del modo alerta.

 

Número de sesiones

El tratamiento con NESA debe entenderse como un proceso.

No busca un efecto inmediato, sino una reeducación del sistema nervioso.

De forma general:

  • Se recomiendan entre 8 y 15 sesiones iniciales. Lo más habitual son 10 sesiones.
  • Frecuencia de 2-3 sesiones por semana. Para hacer esas 10 sesiones en un aproximadamente.
  • Posteriormente, se recomienda un mantenimiento según la evolución y disfunción si es necesario.

En casos crónicos o de larga evolución, los cambios pueden requerir más tiempo. Pero te adelanto que el que prueba, ¡repite!

Esto es importante explicarlo bien:

El sistema nervioso necesita repetición, consistencia y tiempo para cambiar.

 

¿Por qué lo recomiendo como fisio experta en salud de la mujer?

Porque cambia la forma de abordar el problema/disfunción. Es agradable. A veces es la gotita o el impulso final que necesitamos para salir adelante.

No es una técnica más.

Es un cambio de paradigma.

Y funciona.

He visto cómo pacientes que no responden a tratamientos convencionales empiezan a mejorar cuando incorporamos la regulación del sistema nervioso.

Además:

  • Es una técnica no invasiva.
  • No genera efectos secundarios relevantes.
  • Es compatible con otros tratamientos.
  • Mejora la adherencia porque el paciente siente cambios reales.

Y algo muy importante:

Permite que todo lo demás funcione mejor.

Ejercicio, terapia manual, educación, propiocepción, movimiento, alimentación… todo suma más cuando el sistema nervioso está regulado.

Este enfoque resulta especialmente interesante porque el organismo funciona gracias a señales eléctricas continuas. Favorecer una correcta actividad eléctrica celular puede contribuir a optimizar procesos de comunicación y regulación fisiológica en diferentes sistemas del cuerpo.

Dónde probar NESA

Igual imaginas que tengo NESA y por eso hablo de ello pero no es así. Fíjate si me gusta que aún sin tenerlo lo recomiendo. Que tu amiga y compañera de trabajo sea una crack en el tema y formadora oficial de la marca, ayuda a tener las cosas claras 😉

Como profesionales cerca de mi zona te recomiendo:

  • La clínica donde paso consulta en Alcalá de Henares, Fisio and Therapies (644 429 433). Si llamas de mi parte, pide cita con Alba para la valoración de Nesa y te llevas un 25% de descuento en la primera valoración.

 

  • En Guadalajara puedes probar en la clínica Fisioterapia Aguas Vivas (949 880425). Si llamas diles que vas de mi parte, ARANTXA SALDISE, y te harán un descuento. Puedes ver dónde están y más info aquí.

 

  • Si te va mejor Madrid, sin dudarlo acude a mi compañera Tania Martín, te dejo su web aquí.

 

Todos ellos profesionales con Nesa con enfoque integrativo, respetuoso y clínicamente sólido. Si vas, cuéntame qué tal te ha ido, estoy segura que vas a notar mucha mejoría.

 

Mi recomendación final

Si llevas tiempo tratando tu suelo pélvico y sientes que no avanzas o sufres algunas de las disfunciones descritas arriba:

  • No te quedes sólo en los ejercicios, terapia manual, etcétera…
  • Empieza a mirar el sistema nervioso.

Tu cuerpo no está fallando. Está adaptándose al peligro.

Y cuando deja de sentirse en peligro, empieza a cambiar. Vuelve a su ser y mejora.

Si sientes que esto encaja contigo, tu siguiente paso sin dudarlo es reservar una consulta de NESA. Puede ayudarte (y mucho) dentro de un abordaje completo de suelo pélvico (aunque sigas con otros tratamientos).

Recuerda decirles que vas de mi parte para tener un descuento.

 

ARANTXA SALDISE

ARANTXA SALDISE

Mujer, madre, emprendedora, fisioterapeuta, conferenciante, formadora, apasionada del deporte y de disfrutar la vida. Me encanta poder ayudar a otras mujeres a reencontrarse con su cuerpo en cualquier etapa de su vida ¿Te gustaría recuperar tu cuerpo y volver a ser tu misma? Escríbeme, yo te ayudo.

Arantxa Saldise
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